El 'emperador' no admite críticas

El presidente Xi Jinping saluda, en el centro, rodeado por los miembros del Comité Permanente del Politburó. :: Jason Lee / reuters/
El presidente Xi Jinping saluda, en el centro, rodeado por los miembros del Comité Permanente del Politburó. :: Jason Lee / reuters

Xi se rodea de acólitos en el partido y veta a grandes medios de comunicación del mundoEl presidente chino sale coronado del congreso del PCCh con los mismos honores que Mao y Deng y sin señar a un sucesor

ZIGOR ALDAMA

shanghái. Que el poder del presidente chino Xi Jinping no hace más que crecer se demostró ayer durante la presentación en sociedad del nuevo comité permanente del politburó, la cúpula del poder político chino formada por siete hombres. Pero no tanto por los nombres de los cinco que se sentarán en los asientos que quedan vacantes tras la jubilación forzosa de sus antecesores, sino por el veto que Xi impuso a algunos de los principales medios de comunicación internacionales que querían cubrir la conferencia de prensa que dio.

La cadena británica BBC, la revista 'The Economist' y los diarios 'The New York Times', 'Financial Times', y 'The Guardian', entre otros, no pudieron asistir al acto en el que se desvelaron los nombres de los miembros del selecto grupo, aunque algunos llevaban 20 años haciéndolo. Fue también el evento con el que se puso fin al 19 Congreso Nacional del Partido Comunista de China PCCh), en el que Xi ha anunciado el inicio de «una nueva era» y el «gran rejuvenecimiento de la nación china».

El actual primer ministro, de 62 años, doctor en Economía y anglohablante, es la única cara que permanece en el Politburó, como hombre de confianza de Xi, pero también con su poder disminuido durante los últimos años por la arrolladora acción ejecutiva del presidente.
Director de la Oficina General del Partido, de 67 años, ejerce como secretario personal de Xi
Por su posición en el nuevo Comité Permanente como 'número tres', podría convertirse el próximo año en el presidente de la Asamblea Nacional Popular (el Legislativo).
Es uno de los cuatro viceprimeros ministros
Dirigió al Partido en la rica provincia de Guangdong (sur) entre 2007 y 2012. Está considerado a sus 62 años como una de las voces más liberales, a contracorriente del intervencionismo estatal practicado bajo Xi Jinping.
62 años, jurista
Director de la Oficina Central de Investigación Política, órgano encargado de preservar la ideología, es muy cercano a Xi, al que asesora en política exterior durante sus giras internacionales. Por este papel, algunos medios le han apodado 'el Kissinger chino'.
Jefe desde 2012 del poderoso Departamento de la organización del Partido, que determina las designaciones de los cuadros dirigentes, acaba de ser nombrado a la cabeza de la Comisión de inspección disciplinaria, encargada de dirigir la amplia lucha anticorrupción
Tiene 60 años.
De 63 años, ha desarrollado la mayor parte de su carrera en Shanghái, donde fue alcalde durante más de una década marcada por la gran expansión urbana y la celebración de la Exposición Universal de 2010
En el año 2012 pasó a dirigir el Partido Comunista local.

Aparentemente, esa nueva era no será muy diferente a la anterior en lo que a transparencia y libertades se refiere. El Club de Corresponsales de China asegura que los medios vetados han sido castigados por su cobertura crítica con el régimen. No es la primera vez que sucede algo parecido, pero la exclusión de cabeceras tan importantes demuestra que Xi continuará cerrando su puño y que no le preocupa lo que de él se diga en el extranjero. Como ha puesto de relieve Reporteros Sin Fronteras, la libertad de prensa se ha ido deteriorando desde que fue nombrado presidente hace cinco años.

LOS HOMBRES QUE ACOMPAÑAN A XI EN EL COMITÉ PERMANENTELi Keqiang Primer ministro Li Zhanshu Secretario personal de Xi Wang Yang Una voz liberal Wan Huning El 'Kissinger chino' Zhao Leji Azote de la corrupción Han Zheng El hombre de Shanghái Los seis hombres que acompañan a Xi en el poder no podrán sucederle en 2022 por estar jubilados

De la mayor confianza

Entre los cinco nuevos miembros del Politburó, cuatro serán fieles escuderos y ninguno le llevará la contraria. Wang Yang, miembro directivo de la Liga de Jóvenes Comunistas, es el único que parece más cercano a las teorías de los expresidentes Hu Jintao y Jiang Zemin. El resto pertenece a la esfera de mayor confianza de Xi. Li Keqiang ya le ha acompañado en lo más alto como primer ministro durante su primer mandato, y seguirá haciendo lo propio durante el segundo. Li Zhanshu presidirá el Parlamento, y Zhao Leji dirigirá el temido organismo de disciplina del propio Partido. El Comité Permanente del Politburó lo cierran Han Zheng, exalcalde de Shanghái, y Wang Huning.

Relevante es que ninguno de los seis hombres que acompañan a Xi al frente de la segunda potencia mundial podrá sucederle al final de la legislatura, porque en 2022 ya habrán cumplido todos los 67 años y deberán jubilarse. Esto demuestra que Xi tiene el poder suficiente como para romper con tres décadas de tradición, y no ha nombrado a ningún sucesor al inicio del segundo mandato, teóricamente el último.

Y es evidente que Xi podría tratar de seguir aferrado al timón durante otros cinco años o incluso una década más. Es una posibilidad que tendría sentido también porque quien aparece como su más posible sucesor, Chen Min'er, acaba de ascender al politburó, el segundo escalón en la estricta jerarquía del poder chino. Quien vaya a ser coronado presidente debe antes pasar por el Comité Permanente, un peldaño que el actual secretario general del Partido en la ciudad de Chongqing podría dar dentro de un lustro.

En cualquier caso, Xi está ya al mismo nivel que los artífices de la China moderna: Mao Zedong, fundador de la República Popular, y Deng Xiaoping, impulsor de las reformas económicas que han dado como resultado la aparente contradicción de un comunismo político acompañado del capitalismo económico más exacerbado. Prueba de ello es que en el Congreso Nacional de este año la Constitución del Partido ha adoptado la ideología de Xi con nombre y apellido, algo que estaba reservado a esos dos antecesores.

Contra la disidencia

Con este poder, Xi quiere hacer de China una gran potencia capaz de rivalizar con Estados Unidos coincidiendo con el centenario de su proclamación, en 2049. Para ello, el presidente ha prometido continuar 'limpiando' de corruptos el Partido -una campaña que para algunos encierra también una purga política-, seguir mejorando el bienestar de la población y erradicar la pobreza en 2021 -coincidiendo con la celebración del centenario del Partido-, modernizar el Ejército para que sea capaz de enfrentarse a cualquier enemigo, y ahondar en las políticas de apertura al exterior que comenzó Deng.

Lo que también ha dejado claro durante la cita política quinquenal es que no tolerará la disensión. Continuará atajando con la hoz y el martillo todo tipo de activismo que pueda poner en peligro la armonía y la estabilidad social, y mantendrá la actual política de censura y de bloqueo de información libre en Internet. Esa actitud contrasta con el papel que busca jugar en la esfera internacional, donde muchas veces aparece como adalid del libre comercio y de la globalización para contraponerse al proteccionismo que representa su homólogo estadounidense, Donald Trump.

Fotos

Vídeos