Argentina, a paso firme hacia el aborto legal

Jóvenes argentinas festejan en Buenos Aires la despenalización del aborto por parte de la Cámara de Diputados. :: david fernández / efe/
Jóvenes argentinas festejan en Buenos Aires la despenalización del aborto por parte de la Cámara de Diputados. :: david fernández / efe

Cientos de miles de mujeres celebran la aprobación en la Cámara de Diputados de la medida que deberá ser ratificada en el Senado

MARCELA VALENTE BUENOS AIRES.

Tras un debate que se prolongó por espacio de más de 20 horas en el Congreso seguido por cientos de miles de mujeres fuera del edificio, la Cámara de Diputados de Argentina dio ayer su aprobación al proyecto de ley de aborto legal, seguro y gratuito, un hecho que parecía impensable hace apenas unos meses.

Por 129 votos contra 125 y una abstención, los diputados de los distintos partidos avalaron con un escaso margen una iniciativa progresista, similar a la que el movimiento de mujeres -integrado por unas 300 organizaciones sociales- proponía cada año desde 2006 sin encontrar eco.

PANORAMA AMERICANO

uMéxico
El aborto es legal en los 32 Estados para los casos de violación. Según los territorios, se consideran otras causas. En Ciudad de México está permitido en cualquier supuesto.
uBrasil
Sólo para casos de violación, riesgo para la vida de la madre o grave malformación fetal. Hay 500.000 interrupciones clandestinas al año.
uCuba y Uruguay
En la isla es legal en las doce primeras semanas desde hace más de medio siglo y en Uruguay, desde 2012.
uVenezuela
Sólo permitido en los casos de riesgo para la vida o la salud de la mujer.
uEl Salvador
Tiene la normativa para severa de América. Prohíbe absolutamente la interrupción del embarazo y contempla una pena de hasta 50 años de prisión.

La interrupción podrá realizarse hasta la semana catorce incluso en menores de edad, en hospitales públicos y privados. Y sólo podrá practicarse más allá de ese plazo en caso de violación, de peligro para la vida de la mujer o de un feto que será inviable fuera del útero.

El proyecto pasa ahora al Senado, una Cámara que se proyectaba como la más resistente a la propuesta. Sin embargo, el jefe del bloque mayoritario, el senador Miguel Pichetto, dijo ayer que el debate «es imparable» y que hay que aprobar el texto «en dos o tres semanas».

En Argentina el aborto es delito. Sólo está permitido en caso de violación o si está en riesgo la vida de la madre. Aún así, muchos médicos se resisten a hacerlo en esas circunstancias, o sea que estas excepciones raramente se cumplen.

Sin embargo, el Ministerio de Salud argentino informa de que hay entre 370.000 y 522.000 abortos clandestinos cada año con su secuela de muertes de la madre. O sea que la penalización sobre la mujer y sobre los profesionales no frena la decisión de interrumpir un embarazo.

Esos datos, con los que insistía el movimiento de mujeres, nunca lograron perforar el bloqueo que enfrentaba el tema en el Congreso por la presión de la Iglesia Católica. Lo que comenzó a ablandar el rechazo fue el involucramiento de las adolescentes.

Las más jóvenes participaron masivamente en los últimos años en movilizaciones contra la violencia machista y a favor del aborto legal. Frente a eso, el presidente argentino, Mauricio Macri, habilitó este año el debate en el Congreso, un gesto que ningún jefe de Estado había tenido antes. Pese a pronunciarse en contra -«estoy en defensa de la vida», aclaró- el mandatario propuso la realización de «un debate maduro en el que se escuchen todas las voces».

Entre abril y mayo hubo audiencias públicas en el Congreso en las que unas 700 personas (científicos, educadores, escritoras, actrices, ministros, abogados, religiosos) manifestaron su posición a favor o en contra de la legalización.

Larga vigilia

Este miércoles 13, cuando finalmente el debate comenzó en el pleno de la Cámara de Diputados, cientos de miles de mujeres con pañuelos verdes que indican su respaldo a la iniciativa se reunieron alrededor del Congreso, donde permanecieron 22 horas esperando el resultado de la votación pese a las bajas temperaturas que se registran en la capital.

A unos metros de esa masiva movilización, cientos de personas -entre ellos muchos hombres y adultos mayores- se manifestaron en contra de la iniciativa, mostrando una diferencia radical en la respuesta popular a la convocatoria.

En los diversos partidos políticos, el tema dividió a los congresistas. En el oficialismo hubo impulsores y detractores y lo mismo en los partidos de oposición, salvo en el bloque de izquierdas, en el que hubo unanimidad en el respaldo al derecho al aborto legal.

Entre los más reluctantes a la despenalización, varios diputados admitieron que fueron sus hijas o nietas las que los convencieron de cambiar de posición. Ahora el tema pasará al Senado argentino, donde se aguarda una muy probable sanción en el mes de julio.

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