Venezuela vuelve a votar en medio de dudas sobre la legitimidad del proceso

Los rivales de Maduro coinciden en denunciar compra de votos y muchas irregularidades en unas presidenciales llamadas a decidir el futuro del chavismo

M. LÓPEZ DE GUEREÑO LA HABANA.

Nicolás Maduro madrugó para dar ejemplo a los veinte millones de venezolanos habilitados para votar ayer en unas presidenciales que deben definir el futuro del chavismo. En un intento de incentivar la votación para combatir el abstencionismo propugnado por la oposición, ejerció su derecho nada más abrirse los colegios, a las seis de la mañana (mediodía en España). Allí, frente a la urna, prometió aplicar «muchos cambios» en la economía del país petrolero que, pese a contar con las segundas reservas de crudo del mundo, lleva años sumido en una severa crisis política, social y económica. «Tu voto decide, votos o balas», advirtió.

«Esperemos que el pueblo se manifieste, y su voluntad la haremos respetar aquí y en el mundo», aseguró el mandatario tras emitir su sufragio. Y para alentar la que predijo «muy buena participación», agregó : «Llamo a todos los venezolanos, tu voto decide, votos o balas, patria o colonia, paz o violencia, independencia o subordinación». Sin embargo, su otro mensaje podría considerarse más como reconocimiento de sus errores que de ratificación revolucionaria. «Aquí hay que cambiar muchas cosas, y yo diría hoy. Aquí hay que cambiar en lo esencial los métodos de Gobierno cada vez más y hacerlo inclusivo de unidad nacional, un gobierno de dialogo de acción permanente, con el pueblo». Aunque las autoridades del régimen alabaron la normalidad de la jornada, Henry Falcón, el principal rival del sucesor de Hugo Chávez, presentó 380 denuncias la violación de la normativa en los 'puntos rojos' dentro de algunos de los 34.000 colegios electorales, donde se 'escaneaba' el Carné de la Patria, la especie de libreta de abastecimiento subvencionado, y se ofrecía dinero.

Falcón aseguró al ejercer su voto, que se debe «hacer frente a esta situación trágica, desesperada que vive la mayoría de los venezolanos». Sin el apoyo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que también calificó la contienda de «ilegítima», el exgobernador de Lara se presentó casi por libre con una alianza de grupos políticos próximos al chavismo, pero disconformes con el rumbo emprendido por Maduro. Aseguró que, si bien «tenemos dudas al proceso porque hemos recibido denuncias desde altas horas de la mañana», se dirigió al Ejecutivo asegurando que «si decidimos venir aquí, es porque queremos jugar limpio». Sobre la compra de votos, indicó tener «pruebas de que en los 'puntos rojos' se están ofreciendo diez millones de bolívares (cien euros) a quienes acudan a votar con el carnet de la patria».

Intimidaciones

Javier Bertucci, el tercer hombre que disputa la presidencia, se sumó a la denuncia de irregularidades. «Definitivamente hay muchas quejas. Más de 380 denuncias por puntos rojos donde están casi al lado de los centros de votaciones. Además de la compra de conciencia, la intimidación del elector cuando viene a votar lo abordan para luego preguntarle por quién votarán. Si se le ocurre a este elector decir que vota por otro diferente del Gobierno, entonces le empiezan a ofrecer dinero y comida», denunció.

Sin embargo, las oficialistas autoridades electorales aseguraron que la normativa se cumplía «a cabalidad». Los resultados de las presidenciales son tan inciertos en cuanto al resultado como en cuanto a cuándo se darán a conocer. Según las encuestas, Maduro resultaría ganador de los comicios que eligen presidente y consejos legislativos.

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