Las urnas avalan la política de Macri

El presidente Macri saluda a sus seguidores tras conocerse los resultados electorales. :: D. C. / afp/
El presidente Macri saluda a sus seguidores tras conocerse los resultados electorales. :: D. C. / afp

El presidente argentino obtiene en las elecciones de mitad de legislatura el respaldo necesario para continuar sus duras reformas

MARCELA VALENTE BUENOS AIRES.

Si buscaba un aval para avanzar a fondo en un programa de reformas neoliberales, el presidente de Argentina, Mauricio Macri, lo obtuvo claramente el domingo en las elecciones de mitad de legislatura. El oficialismo logró una victoria amplia a nivel nacional y ganó en todos los distritos más populosos del país. Aunque no llegará a la mayoría en el Congreso, la coalición de gobierno se erigió en primera minoría en ambas cámaras. El triunfo tuvo un condimento adicional para Cambiemos -la fuerza centroderechista que le permitió a Macri ganar las presidenciales de 2015-. Su candidato en la provincia de Buenos Aires, Esteban Bullrich, le ganó a la expresidenta del país Cristina Fernández en ese distrito crucial, donde vota el 37% del electorado. Fernández era la rival más difícil para el Gobierno. En 2010, Macri había preferido abstenerse de participar en las presidenciales por no perder ante ella.

«Esto es solo el principio, recién empezamos a transformar Argentina», celebró un Macri eufórico tras conocer los resultados. De su mismo partido, el alcalde de la capital, Horacio Rodríguez Larreta, también señaló que el triunfo de la coalición «es un enorme apoyo para el cambio que está liderando Macri». Los mercados financieros lo ratificaron con un alza en el valor promedio de las acciones bursátiles y una brusca apreciación de la moneda local, el peso. El presidente Macri aseguró en rueda de prensa que «lo antes posible» convocará a los gobernadores para un acuerdo de tipo fiscal y exhortó a los argentinos a «no tener miedo a las reformas».

El Gobierno busca respaldo para una reforma del sistema de pensiones, una laboral y otra de los impuestos. La escasez de representantes no le impidió avanzar en algunas medidas. Pero con los resultados del domingo obtiene un núcleo de apoyos mayor en el Congreso para cambios postergados y un recorte de gastos.

«Argentina no puede seguir endeudándose a esta velocidad eternamente, hay que reducir el gasto público a niveles razonables», advirtió respaldado por el escrutinio. El Gobierno está financiando con deuda el creciente déficit fiscal, pero el espaldarazo de las urnas podría permitirle eliminar subsidios y reducir gastos y pensiones. Cauto, eludió la respuesta cuando se le consultó si el resultado del domingo le permite soñar con un proyecto de reelección. «Hay tiempo», dijo.

Derrotada

Cambiemos obtuvo casi el 42% de los votos en todo el país, seis puntos porcentuales más de lo que había conseguido en agosto en las primarias. El porcentaje confirmó que la muerte del joven activista Santiago Maldonado en el contexto de una acción represiva de la policía no tuvo mayor impacto en la decisión de los votantes.

Los argentinos elegían diputados nacionales en todas las provincias y senadores en ocho. Sobre un total de 24 provincias, el oficialismo ganó en 13. En la capital, la diputada Elisa Carrió, aliada del Gobierno, obtuvo el 50,9% de los votos.

En la provincia de Buenos Aires Bullrich, que había sido derrotado por Cristina Fernández en las primarias, le ganó a la exmandataria por un 41,3% contra el 37,2%. La gran hacedora del triunfo en la provincia fue la gobernadora María Eugenia Vidal, de Cambiemos. Vidal, la dirigente del oficialismo con mejor imagen, hizo campaña como si fuera ella la candidata al Senado. En la previa de las primarias, Bullrich había cometido varios errores y los asesores recomendaron que sólo hablara Vidal. Los simpatizantes de la alianza la aclamaron en la noche del domingo. Ella fue magnánima. Dijo que las elecciones «no las ganó el presidente ni la gobernadora ni los candidatos, sino los bonaerenses que decidieron apoyar el cambio».

El oficialismo confirmó otros triunfos -que ya había conseguido en las primarias- en distritos altamente poblados como Córdoba o Mendoza, y ganó en otros importantes en los que había perdido en agosto como Santa Fe, Chaco, Salta o La Rioja. En ésta última provincia, el candidato de Cambiemos al Senado le ganó al expresidente Carlos Menem, que era el favorito.

Con el escrutinio finalizado, Cambiemos pasó de 86 diputados a 107 en la Cámara baja, y en el Senado, de 15 a 24 asientos. Así se constituye en primera minoría en ambas cámaras. Los seguidores de Fernández y aliados pasaron de 77 a 67 diputados y de 18 a 10 senadores.

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