Trabajo sin descanso para rescatar a Jorge en Álvaro Obregón 286

Aspecto que mostraba ayer el edificio situado en el número 286 de la calle Álvaro Obregón / REUTERS

Las labores se complicaron después de que los equipos no pudieran acceder desde un edificio contiguo a la segunda planta

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

Las labores para rescatar a Jorge Gómez Varo no cesan. Mientras tanto, la familia de este malagueño, que lleva desde las 13.14 (hora local) del martes sepultado bajo una montaña de escombros tras el terremoto que sacudió Ciudad de México, no pierde la esperanza de que se le encuentre con vida. Los especialistas trabajan en la planta en la que se considera que está el joven.

Los trabajos de rescate se están acometiendo sin descanso en el número 286 de la calle Álvaro Obregón, edificio en el que se encontraba situada la oficina del joven. Las brigadas de ‘topos’ mexicanos (personal experto en este tipo de rescates), con ayuda de otros retenes desplazados desde países como España (efectivos de la Unidad Militar de Emergencias), Estados Unidos, Israel o Japón, siguen desplegadas en la zona para localizar a personas con vida entre los 46 desaparecidos.

Y es que hay esperanza. Según indicó Alejandro, uno de los cuatro hermanos de Jorge Gómez Varo, se tienen localizadas a unas seis o siete personas con vida en la segunda planta, aunque se desconocen los nombres. Al respecto, explicó que el último escaneo que se hizo el pasado viernes –desde entonces no se ha vuelto a hacer ninguno– mostró que había vida en este punto.

De hecho, los responsables del operativo ya habían informado a los familiares de las víctimas de que se había descartado la presencia de vida en las plantas tercera y cuarta, por lo que centrarían sus esfuerzos en la segunda, donde las cámaras seguían dando esperanza. La oficina de Jorge estaba en ese piso, según la familia.

Alejandro recordó que, Lizzeth López, una compañera de trabajo de Jorge, pudo contactar con la familia por teléfono y les dijo que el malagueño estaba vivo y que se encontraba cerca de ella. «Otra empleada declaró en televisión que mi hermano ordenó a todos que salieran y que se quedó el último en la oficina –él es el jefe de esa delegación de la consultora gallega Valora en México– para asegurarse de que todo el mundo abandonaba el edificio. Pero él no pudo hacerlo», apuntó.

specialistas en las labores de rescate del bloque en el que se busca a Jorge. / REUTERS

No fue nada fácil llegar hasta el punto en el que se considera que está el joven malagueño. Los trabajos se realizan de forma minuciosa para no provocar daños en la estructura que pudieran afectar a los supervivientes. De hecho, aunque se intentó acceder desde un piso bajo y desde un edificio contiguo, algo por lo que en un primer momento se pensó que se llegaría en pocas horas a esa zona, finalmente no se consiguió.

Fue tras ello cuando llegó uno de los momentos más esperados. Sobre las doce y media de la mañana (hora local), una gran grúa levantó una enorme loza de hormigón del tejado del edificio. Desde entonces, las labores se agilizaron. «Los especialistas van a por todas para rescatar al grupo que hay en la segunda planta», apuntó.

Desde entonces la forma de proceder consistía en ir limpiando los pisos superiores de escombros, para luego retirar las lozas de hormigón que componen los pisos. Así fue hasta llegar a la segunda planta.

Entonces entró en este piso un equipo de la UME, desplazado hasta el lugar de los hechos, y varios especialistas más. Éstos se van turnando sin descanso hasta que se llegue al punto concreto en la que están los desaparecidos –algo que aún no había ocurrido al cierre de esta edición–. «Ahora lo que esperamos es que la estructura aguante y el edificio no se venga abajo. Parece que va bien», aseveró Alejandro.

«Estamos esperando a que ocurra el milagro y rescaten a Jorge con vida»

Lo único que interrumpió las labores de rescate ayer fue un terremoto con epicentro en Oxaca, que se dejó sentir en Ciudad de México. Entonces se suspendió el trabajo en el número 286 de la calle Álvaro Obregón, aunque tras el temblor, que no fue de importancia en esta zona, se continuó retirando escombro del edificio.

Mientras tanto, Alejandro no deja de mirar el teléfono. Su hermana Laura, que vive en Madrid y se ha desplazado hasta México, e Irene, la novia de Jorge, también malagueña –que no se separan ni un minuto del lugar habilitado para los familiares–, son quienes van informando de lo que pasa con los trabajos de rescate.

Aunque ya han pasado cuatro días desde que se produjo el terremoto, la familia no pierde la esperanza. «Estamos esperando un milagro y que rescaten a Jorge con vida», insistió Alejandro. Asimismo, el hermano del joven malagueño desaparecido destacó el «calor» que están brindando los vecinos de Ciudad de México tanto a Irene como a su hermana. Éstos también se han volcado en las tareas de rescate.

Ejemplo de son las publicaciones constantes que se hacen mediante de la red social Twitter a través del Hashtag #AlvaroObregon286. Ahí se observa también la falta de material que hay, ya que se solicitan desde extintores, hasta equipos de soldadura o ropa interior y comida.

Asimismo, se pide la presencia de voluntarios que acudan equipados para poder echar una mano en las tareas de desescombro. De hecho, ya han sido incontables las personas que se han desplazado hasta esta zona para ayudar a los equipos de rescate especializados.

Alejandro también se mostró agradecido con la empresa de Jorge y la naviera para la que trabaja su novia, que es psicóloga, ya que se han volcado en la ayuda y han aportado, entre otros materiales, vigas de madera y acero para apuntalar la estructura y una brigada para colaborar en la retirada de escombros.

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