Perseguido por la justicia en su país, Temer exige democracia para Venezuela

Michel Temer. :: afp/
Michel Temer. :: afp

MARCELA VALENTE BUENOS AIRES.

Acusado de liderar una asociación para cometer delitos en su país, el presidente de Brasil, Michel Temer, inauguró ayer las sesiones de la Asamblea de la ONU en Nueva York con críticas al Gobierno de Caracas. «La situación que vive Venezuela es lamentable», señaló el mandatario, rechazado por 84,5% de los brasileños según una encuesta difundida ayer. «Lo que exigimos a Venezuela en el Mercosur es democracia», apuntó el gobernante, que llegó al cargo tras un controvertido juicio político a Dilma Rousseff.

Temer ya había sido acusado por corrupción en junio pero fue protegido por el Congreso, que negó a la Justicia el permiso para proceder contra él. El jueves 14, pocas horas antes de dejar su cargo, el fiscal general, Rodrigo Janot, presentó una nueva denuncia contra el presidente, esta vez por liderar una organización criminal y por obstrucción a la justicia.

La nueva y más grave denuncia, que está en manos del Supremo Tribunal Federal, debe ser enviada hoy al Congreso a fin de que los diputados autoricen a la justicia a declararlo reo. No obstante, un oportuno cambio en la cúpula del Ministerio Público Fiscal podría salvar al presidente de ser apartado.

Janot finalizó su mandato el domingo 17 y en su lugar asumió Raquel Dodge. La nueva procuradora fue elegida por Temer entre tres candidatos y es crítica de la gestión de su antecesor y, previsiblemente, mucho más favorable a Michel Temer

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