Órdago electoral en Venezuela

La oposición recoge hoy firmas para deslegitimar la propuesta constitucional de Maduro

MILAGROS LÓPEZ DE GUEREÑO LA HABANA.

Venezuela vive hoy la primera de las dos jornadas donde la población podrá expresarse en este mes de julio sobre la actual crisis política. La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) alistó 2.030 puntos de votación y más de 12.000 mesas con la papelería necesaria para la consulta popular que rechaza la Constituyente propuesta por Nicolás Maduro y que espera reunir más de once millones de firmas. Con similar cantidad de puestos, el oficialismo ha convocado un simulacro electoral de la elección del próximo 30 de julio. La maquinaria oficialista busca, en teoría, comprobar el sistema. En la práctica es un barómetro que medirá fuerzas con sus adversarios y, además, tomará el pulso en sus propias filas, fisuradas con el posicionamiento disidente de ilustres chavistas, como la fiscal general Luisa Ortega, que mañana será sometida al detector de mentiras, prueba que, a su juicio, «viola de los derechos humanos».

Sobre la importancia de la convocatoria el líder opositor Henrique Capriles citó una encuesta de la empresa Datanálisis. Destacó que la participación alcanzará, «sin contar a quienes viven en el exterior», apoyos parecidos a los recibidos en las presidenciales de 2013 cuando el gobernador de Miranda compitió y perdió, por poco o por el fraude, como denuncia, con Maduro. «Si el domingo salen once millones de venezolanos, el lunes pasaremos a una etapa de más presión. La hora cero depende de la contundencia de este 16 de julio. Las próximas horas son decisivas», dijo el líder opositor.

El 16-J, como llama la MUD a la consulta, no cuenta con el aval del Poder Electoral pero funcionará como un plebiscito al mandato del sucesor de Hugo Chávez, quien defiende la nueva Asamblea Nacional Constituyente, de 545 miembros, que reforzará la Carta Magna adoptada en 1999. Sus oponentes, sin embargo, insisten en que se trata de la «instalación de una dictadura».

Igualmente habló de «hora cero» el inspector Óscar Pérez, el 'rambito' venezolano como lo llaman por su perfil polivalente como paracaidista, buzo, actor o inspector del Cuerpo de Investigaciones, Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) al convocar por su cuenta una nueva marcha para el 18 de julio. «Es hora de que este narcogobierno caiga. El 18-J un trancazo general, nacional, sin retorno. Hora cero. La consulta popular se hará. Con dignidad. Estaremos en las calles defendiendo al pueblo», arengó Pérez, quien continúa huido.

Repentina subida de suedos

En un intento por fortalecer los cuerpos policiales y sumar apoyos, Maduro anunció ayer la subida de un 85% del salario de los miembros de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y del CICPC, así como los de todos los funcionarios policiales estatales y municipales. «La construcción del socialismo como sociedad de paz necesita de poderosos cuerpos policiales (...) Tenemos que seguir construyendo un sistema policial perfecto», señaló el mandatario, quien responsabilizó a la oposición de los hechos violentos que desde el 1 de abril se suceden en el país petrolero -ya han muerto más de cien personas- y de financiar a los ejecutores. «Los entrenaron, le pagan, le dan las armas, las drogas».

Al margen del cruce de acusaciones entre el oficialismo y la oposición, lo que es evidente es que hay mucho en juego. Según Capriles los venezolanos ofrecerán hoy «un mensaje bien claro» y el Gobierno «tendrá que respetar esa decisión». El oficialismo, mientras tanto, apura el ritmo del proselitismo. Su jefe de campaña para la elección de la Constituyente, Héctor Rodríguez, explicó que se montaron 2.000 puntos y 2.000 máquinas electorales en todo el país y exhortó a los adeptos de la «revolución bolivariana» a seguir «afinando los 1x10», plan para que cada militante movilice a diez electores.

Por su parte, el gubernamental Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) instruyó a sus miembros y trabajadores a que, «aparte de hacer el simulacro», aprovechen para «probar toda la maquinaria electoral» con el objetivo, según Rodríguez, de «corregir todo lo que tengamos que corregir, y llegar al 30 de julio en una elección perfecta». Sin embargo, existe el temor de que pueda producirse algún encontronazo violento. El diario antichavista 'El Nacional' publicó que colectivos armados que se reconocen a sí mismos como chavistas amenazaron con boicotear el plebiscito convocado por la MUD. Pese a que el Gobierno insistió en que no serán ellos quienes empiecen, Capriles responsabiliza al Ejecutivo de cualquier situación de confrontación que se pueda producir.

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