México observa con cautela el aumento de la actividad del volcán Popocatépetl

M. LÓPEZ DE GUEREÑO LA HABANA.

Septiembre ha sido un mes de récords históricos, pero de los peores. El huracán más potente, 'Irma'; el terremoto de mayor magnitud, que con 8,2 grados sacudió el día 7 la Ciudad de México, y al menos tres volcanes -en Bali, México y Guatemala- lanzando fumarolas y ceniza. Ante tanto desastre natural, alguien escribió en redes sociales «la tierra está enfadada». Quizá ha leído el 'poemita' de la escritora gaditana Carmen Gil titulado así, 'La tierra enfadada'.

Quienes seguramente no saben del texto son los campesinos mexicanos criados a las faldas del volcán Popocatépetl. Pero conocen mejor que nadie lo que es vivir siempre mirando de reojo a la cima del coloso de 5.426 metros que, en palabras de Gil, es una tierra que «hasta escupe fuego, muy enojadiza. Lanza al cielo luego nubes de ceniza». Así ha estado en las últimas semanas el volcán al que llaman familiarmente 'Don Goyo' o simplemente 'Popo' después de despertar hace 22 años. Desde entonces, tiene periodos activos, como el de los últimos días, y otros de 'siestas'.

Protocolos de evacuación

El mismo domingo, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) de México informó que en solo 24 horas se registraron 88 exhalaciones de baja intensidad y cuatro explosiones. Pasada la medianoche, una generó una columna de 2,5 kilómetros acompañada de fragmentos incandescentes. La última alcanzó una altura de tres kilómetros con moderado contenido de ceniza que cayó en la comunidad de Tetela del Volcán, en Morelos, el municipio más cercano que se sitúa en lo alto del monte San Miguel, a 12 kilómetros de distancia del cráter.

Carlos Tovar, vulcanólogo del Centro Universitario para la Prevención de Desastres Regionales, explica que «en estos 22 años de actividad eruptiva que ha tenido el 'Popo' ha presentado estos eventos en varias ocasiones y ha regresado a su actividad previa. Los especialistas nos indican que esta es una fase entre baja y media, de acuerdo a las estimaciones que pudiera hacer el 'Popo'». El Cenapred mantiene el semáforo de peligrosidad en 'Amarillo Fase 2' y exhorta a no acercarse al volcán. Las autoridades tienen previstos protocolos de evacuación para el caso de que una erupción ponga en peligro a los vecinos. También, como ayer, alertaron sobre la caída de ceniza en comunidades del estado de México, Puebla y Tlaxcala. Más de 300 residentes han preferido poner distancia de la 'Montaña que humea', como se traduce su nombre al castellano del náhuatl, el idioma de los aztecas.

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