Macri promete una «investigación seria» del accidente del 'San Juan'

Familiares de los tripulantes del 'ARA San Juan' y el portavoz de la Armada Enrique Balbi (dcha). :: afp/
Familiares de los tripulantes del 'ARA San Juan' y el portavoz de la Armada Enrique Balbi (dcha). :: afp

El presidente argentino intenta contener las críticas de los familiares de la tripulación contra la Armada, a la que acusan de haberles engañado

MARCELA VALENTE BUENOS AIRES.

Tras una semana de búsqueda, el presidente de Argentina, Mauricio Macri, prometió ayer que el Gobierno «no va a aflojar» en el rastreo marítimo para dar con el submarino 'ARA San Juan', al que se da por hundido, con 44 tripulantes a bordo, después de una explosión registrada el miércoles 15 que habría sido provocada por un problema en las baterías.

«No hay que aventurarse a buscar culpables», declaró Macri. «Esto va a requerir una investigación seria, profunda, que arroje certezas», remarcó. Pero por el momento aseguró que el submarino «estaba en perfectas condiciones para navegar» e insistió en que seguirán la búsqueda «hasta el final».

El 'ARA San Juan' había partido el lunes 13 de Ushuaia, en la provincia de Tierra del Fuego, para patrullar el mar Argentino. El miércoles 15 se comunicó por última vez, a las 7.30 de la mañana, y según admitió el portavoz de la Armada, Enrique Balbi, cinco días después, advirtió a la base de «una avería que fue subsanada». Desde entonces, el barco no volvió a contactar con la base naval de Mar del Plata, en la provincia de Buenos Aires, donde lo esperaban el domingo 19. Balbi reveló el jueves pasado que EE UU y el organismo de la ONU que monitorean eventuales ensayos nucleares registraron un «evento anómalo, violento y no nuclear» el miércoles 15.

Esa supuesta explosión ocurrió tres horas después del último contacto del sumergible con tierra. Una versión periodística publicada ayer en el diario 'La Nación' revela que el comandante avisó que por un desperfecto se había quedado con un 50% de las baterías pero que la tripulación estaba tranquila y que podían seguir navegando.

Esa información no fue divulgada oficialmente por la Armada. Al contrario, el viernes 17, cuando se dio a conocer la falta de contacto con el buque, se habló de un «fallo de comunicación».

Una zona «extensa y hostil»

«No somos infalibles. Si la institución cometió algún error, no va a dudar en pedir disculpas», manifestó ayer Balbi, en su ya habitual contacto con la prensa. «Intentamos dar lo mejor en esta situación crítica y única. Estamos tan preocupados como los familiares», aseguró el marino, que negó roces con el Gobierno pese a que se ha ordenado abrir 40 sumarios en la Fuerza naval.

El portavoz explicó que «la búsqueda es muy difícil». «Es una zona muy extensa y hostil. Nos gustaría dar mejores noticias, más precisas, pero no se ha podido detectar fehacientemente la ubicación del submarino, con todo el esfuerzo desplegado en esta área», reconoció.

Balbi negó que se les haya dicho a los familiares que no había supervivientes. El portavoz explica desde hace días que en una nave sumergida, las posibilidades de sobrevivir son escasas después de siete días debido a la presumible falta de oxígeno.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos