El futuro político de Lula se decide hoy en los tribunales

Carteles en los que se proclama la inocencia de Lula./  REUTERS
Carteles en los que se proclama la inocencia de Lula. / REUTERS

El exmandatario de Brasil, favorito para las presidenciales, quedará fuera de la carrera electoral si se confirma su condena

MARCELA VALENTE BUENOS AIRES.

Vigilado por miles de simpatizantes del expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, que han acudido en su apoyo, un tribunal de justicia brasileño decide hoy si confirma o no una polémica sentencia de prisión contra el exmandatario por corrupción pasiva y lavado de dinero. El juez Sergio Moro había condenado a nueve años y seis meses de privación de libertad a Lula en julio de 2017 por considerar que había obtenido ventajas indebidas de la constructora OAS a cambio de contratos con la petrolera Petrobras.

Si el Tribunal Regional Federal de Porto Alegre ratifica hoy la condena, habrá asestado un golpe definitivo a las aspiraciones de Lula de presentarse como candidato a las presidenciales de este año, para las que aparece como favorito en todos los escenarios proyectados por encuestadores. La sentencia de Moro fue muy cuestionada y no solo por la defensa de Lula. El magistrado acusa al expresidente de haber recibido de OAS un tríplex en el enclave turístico de Guarujá, en el Estado de Sao Paulo, y de haber conseguido que la misma firma pague un depósito donde se guarda el patrimonio presidencial.

Lula negó ser el dueño del tríplex -que en algún momento su esposa pensó en adquirir-. De hecho, no hay pruebas documentales de que el inmueble le pertenezca o que lo haya habitado siquiera, y sí hay registros de la propiedad a nombre de OAS. Juristas brasileños y extranjeros manifestaron su rechazo a un proceso legal que consideran infundado y teñido de persecución política. Entre ellos, la exministra de Justicia alemana Herta Dâuler-Gmelin y un grupo de diputados demócratas de Estados Unidos. «No hay ninguna prueba de que Lula o su mujer fuesen dueños o hayan usado el tríplex», expresaron los congresistas estadounidenses en un escrito en el que piden un juicio «justo» contra el fundador del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT).

En vísperas del fallo, miles de simpatizantes se congregaron en la ciudad de Porto Alegre procedentes de diversos puntos del país. En uno de los actos participó la expresidenta Dilma Rousseff, destituida por juicio político. La expresidenta destacó que, a medida que Lula sube en las encuestas, «pasa a ser aquel que tiene que ser aniquilado de la faz de la tierra». Por su parte la líder del PT, Gleisi Hoffmann, aseguró que Lula será candidato de su espacio, independientemente de lo que ocurra hoy.

Denuncias de fraude

Según una ley aprobada en 2010 a instancias del propio Lula, los políticos condenados por un tribunal (en segunda instancia) no pueden ser candidatos a cargos electivos por ocho años. Pero el PT tiene previsto apelar un eventual fallo adverso ante el Supremo sin retirar la candidatura.

Los manifestantes reunidos ayer en Porto Alegre portaban banderas con el escrito: «Sin Lula las elecciones serán un fraude». La encuestadora Datafolha sostuvo en diciembre que Lula aglutinaba el 37% de intenciones de voto, contra el 18% que obtenía el derechista Jair Bolsonaro.

Los analistas vaticinaron que podría ser condenado hoy aunque no está claro si será por unanimidad o por dos votos contra uno. En tal caso, no quedaría detenido.

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