Diputados con traje a rayas

El semanario 'Veja' publicó ayer una portada titulada 'Comenzó otro Gobierno de Temer, solo que peor' y denunciaba que el presidente se salvó gracias a una «banda podrida». De los 263 diputados que votaron a su favor, el 40% están investigados, procesados y hasta condenados por la justicia. Se trata de 111 congresistas, uno de los cuales, Celso Jacob, está preso. Purga su castigo en el presidio de Brasilia por las noches y de día ejerce su mandato. El más 'comprometido' con el presidente, Wladimir Costa, se tatuó el nombre de Temer en el hombro y lo exhibió con orgullo durante las jornadas en las que se resolvió la impunidad del mandatario. Costa tiene su mandato cesado, pero se mantiene en su escaño a la espera de un recurso judicial. Cuando votó por la destitución de Dilma Rousseff -en una sesión bochornosa en 2016- lanzó papel picado en la Cámara.

El jueves votó por la permanencia de Temer. También entre los 227 diputados que votaron en contra hay procesados e investigados, pero son menos: 62 legisladores (27%). El presidente de la Cámara, Rodrigo Maia, que no votó, también está siendo investigado por corrupción y lavado de dinero.

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