Cuba y Bolivia se rinden al mito del 'Che' Guevara

Miles de personas participaron en el homenaje al 'Che' en la ciudad cubana de Santa Clara. :: Alejandro Ernesto / efe

Cincuenta años después de su muerte, ambos países, en el que se forjó la leyenda y en el que murió, reivindican «su figura y su legado»

MILAGROS LÓPEZ DE GUEREÑO L A HABANA.

«En una revolución se triunfa o se muere (si es verdadera)», escribió Ernesto 'Che' Guevara en su carta de despedida dirigida a Fidel Castro cuando dejó Cuba para ir Bolivia con la idea de extender la revolución por América Latina. Poco más de dos años después, el 9 de octubre de 1967, se cumplieron sus palabras. Tenía 39 años cuando resultó herido en una emboscada y ejecutado un día después en La Higuera. Cincuenta años después lo homenajean en la nación donde se convirtió en «comandante» y lo bautizó como «guerrillero heroico» y en la que nació como mito e icono de la izquierda mundial.

El Gobierno cubano en pleno, presidido por Raúl Castro, se trasladó hasta Santa Clara, donde desde hace 20 años sus restos y los de sus compañeros de la guerrilla en Bolivia, como Tania 'La Guerrillera', reponsan en el Mausoleo que, como la gran plaza en la que se enclava, lleva su nombre. El azote del huracán 'Irma' obligó a trabajadores de diversas instituciones a darse prisa para devolverle al Complejo Escultórico Comandante Ernesto 'Che' Guevara la vegetación arrebatada por el ciclón y limpiar la escultura que domina la explanada.

El homenaje comenzó con una gala cultural la noche del sábado en el Teatro La Caridad de la capital de la provincia central de Villa Clara, donde el médico argentino ganó los galones, que fue comandante en jefe desde 1958. Los artistas, exclusivamente de la provincia, evocaron su vida del hombre cuyas ideas se convirtieron en consignas como la muy repetida «hasta la victoria, siempre».

Ayer, Raúl Castro depositó una flor ante la tarja donde reposan sus restos. Después, el vicepresidente Miguel Díaz Canel pronunció las palabras del acto que, según las autoridades, reunió a más de 60.000 personas. El dirigente que, si no hay novedades, está llamado a suceder al general Castro en febrero próximo, recordó al revolucionario argentino alertando de que «no se puede confiar en el imperialismo ni tantito así, nada...».

Idolatrado

Díaz Canel indicó que los tiempos no son tan diferentes ahora como los de cinco decenios atrás. Se refirió a las «acusaciones infundadas» por la trama de los supuestos ataques acústicos a diplomáticos estadounidenses en La Habana que han recongelado las relaciones bilaterales con Estados Unidos, pero reiteró la solidaridad de la isla con el Gobierno de Nicolás Maduro y aseguró que «Cuba no realizará concesiones inherentes a su soberanía y no aceptará presiones de nadie para modificar el rumbo de nuestro proyecto social». Y mencionó los males que afronta el planeta y llamó a revertirlos para garantizar la supervivencia de la especie humana.

A miles de kilómetros de distancia, Evo Morales lideraba los actos que, desde el viernes y hasta hoy, se llevan a cabo en su país y hasta donde llegaron los dos únicos exguerrilleros cubanos que sobrevivieron a la incursión. Ayer, recorrieron el sendero de la Quebrada del Churo por donde transitó la guerrilla del 'Che'. Un campesino avisó a una brigada del Ejército boliviano que comandaba el entonces capitán Gary Prado, quien lo hizo prisionero. Al día siguiente llegó la orden de ejecutarlo y el suboficial Mario Terán le disparó varias ráfagas de metralleta. Y nació el mito.

Cantautores famosos como Silvio Rodríguez y Pablo Milanés lo evocaron. Otros, como Carlos Puebla, «el cantor de la revolución», lo inmortalizó en 'Hasta siempre comandante'. Y, más recientemente, Gerardo Alfonso, trovador de los 80, le dedicó 'Son los sueños todavía', un tema que defiende valores que comparten quienes idolatran su legado y su imagen de rebelde frente a quienes recuerdan que firmó las sentencias de muerte en los juicios sumarísimos a comienzos de los años 60. El presidente Evo Morales es de los primeros. Hoy encabezará en Vallegrande, donde enterraron los cuerpos, una marcha antiimperialista. «Che vive, Evo sigue», es la consigna con la que espera mantener el 'evismo'.

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