La consulta popular que celebra hoy Ecuador decidirá el rumbo del país

Una anciana vota, ayer, de forma anticipada en la consulta en un geriátrico de Ecuador. :: efe/
Una anciana vota, ayer, de forma anticipada en la consulta en un geriátrico de Ecuador. :: efe

El referéndum plantea, entre otros asuntos, el final de la reelección indefinida, lo que impediría la vuelta al poder de Rafael Correa

MILAGROS LÓPEZ DE GUEREÑO LA HABANA.

El enfrentamiento entre el mandatario Lenín Moreno y su predecesor en el cargo y antiguo jefe Rafael Correa por sus discordantes visiones de país se dirime hoy en las urnas. Más de 13 millones de ecuatorianos decidirán con su voto, que es obligatorio bajo pena de multa, si apoyan o rechazan siete preguntas, las cinco primeras con calidad de referéndum y las otras dos de consulta popular, para eliminar la reelección indefinida aprobada en 2015 por el Parlamento 'correísta' e impedir que el fundador del gubernamental Alianza País vuelva al poder.

Moreno defiende -ahora- la importancia de la alternancia en los cargos públicos. «'Sí' a que haya alternabilidad, a que nadie se considere un rey, no estamos eligiendo reyes, nadie puede perennizarse en el poder. El poder, lastimosamente, es una droga que embriaga en exceso a la gente y hace que desee tener más cada vez, y cada vez se vuelven más autoritarios, más confrontadores, más corruptos», dijo.

Correa gobernó el país desde 2007 hasta el pasado 24 de mayo, cuando traspasó el poder a su ya excorreliginario. En pocas semanas se produjo el cisma. De ser uña y carne pasaron a decirse barbaridades.

El carismático exgobernante, que logró dar una estabilidad política y económica a una nación acostumbrada a golpes de Estado y protestas capaces de cambiar gobernantes en cuestión de meses, llama a su exvicepresidente «hipócrita» y «traidor» por querer desmantelar su Revolución Ciudadana para aliarse con los gobiernos de derecha del continente. Vio un giro hacia el neoliberalismo y anticipó su candidatura presidencial en el 2021.

Acusado de corrupción como Jorge Glas, su otro vicepresidente, y también de Moreno hasta que fue condenado a finales del 2017, se presentó ante la Fiscalía para proclamar su inocencia. Correa denuncia que sus seguidores y opositores al 'sí' no tienen acceso a los medios públicos para exponer los beneficios del 'no'. Está considerando salirse del movimiento que fundó (AP) y crear uno nuevo acorde a su filosofía más izquierdista.

Si gana Moreno la segunda de las preguntas, podría optar a una sola reelección, consecutiva o no, para cuatro años de gobierno. Según el mandatario, «los que quieren reelegirse no piensan en el futuro del país, sino en el próximo período».

Ambos líderes participaron intensamente en la campaña electoral -del 3 de enero al 1 de febrero-, que ha tenido un presupuesto de unos 4 millones de dólares repartidos entre 40 organizaciones políticas y sociales. De ellas, 36 apoyan el 'sí' y solo 4 el 'no'. Los primeros resultados no oficiales se conocerán de madrugada y los definitivos tardarán unos diez días.

La razón dada por el Consejo Nacional Electoral es que la papeleta es grande y deben revisar siete preguntas. En ellas los ecuatorianos se pronunciarán, en este orden, sobre la corrupción, la reelección indefinida, la reestructuración del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), la protección a menores, la prohibición de la minería metálica, cómo evitar la Especulación sobre el Valor de las Tierras y Fijación de Tributos -conocida como 'ley de plusvalía'- y el aumento del área protegida que reduciría los kilómetros de explotación petrolera en el Parque Nacional Yasuní.

Las cinco primeras buscan reformar la Constitución para inhabilitar para la vida política a condenados por corrupción y quitarles sus bienes; eliminar la reelección indefinida; que la elección de los miembros del CPCCS sea mediante votación y no en una oposición de méritos -perfectamente manipulable-; que ante las escandalosas cifras de víctimas de acoso sexual -seis de cada diez son menores- este tipo de delitos no prescriban nunca; extender a los centros urbanos la prohibición de toda la actividad de minería metálica ya vedada en áreas protegidas y zonas intangibles.

La sexta persigue derogar la llamada 'ley de plusvalía' aprobada por Correa contra la especulación inmobiliaria, porque, según el Gobierno, ha frenado el sector de la construcción y ha sido perjudicial para la economía nacional.

Y la última busca ampliar hasta 50.000 hectáreas la zona protegida del Parque Yasuní y reducir de las 1.030 hectáreas aprobadas por el Parlamento 'correista' a 300 la zona de explotación petrolera.

Más de 150 observadores extranjeros, entre otros de la OEA y la Unasur, han sido invitados a verificar la limpieza de la jornada electoral que se llevará a cabo en 1.566 centros electorales. Allí se verá si Correa sigue teniendo influencia en Ecuador o ya la perdió.

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