El Supremo obstruye el acceso de Weah a la presidencia de Liberia

La suspensión de las elecciones, donde el exfutbolista partía como favorito, dispara la inquietud en un país convulso

GERARDO ELORRIAGA

El Tribunal Supremo ha suspendido indefinidamente la celebración de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Liberia. Esta medida, anunciada tan sólo un día antes de la fecha anunciada, impide que el exfutbolista George Weah gane esta ronda definitiva, tal y como vaticinaban las previsiones. El ganador del Balón de Oro, que había conseguido algo más del 39% de los escrutinios, debía enfrentarse al vicepresidente saliente Joseph Boakai, apoyado por el 29% de las papeletas. La decisión judicial responde a una denuncia por fraude presentada por Charles Brumskine, el candidato situado en tercera posición. El representante del Partido de la Libertad, que obtuvo el 9,6% de los sufragios, ha alegado «graves irregularidades» durante la jornada de votaciones para reclamar la cancelación de los resultados y el reemplazo de los miembros de la Comisión Electoral.

El organismo ha negado los hechos y las acusaciones tampoco han sido apoyadas por los delegados de la Unión Europea y el Centro Carter, encargados de supervisar el proceso. La Corte principal ha de resolver esta demanda antes del día 22 del presente mes y cabe un recurso de apelación que podría extender el 'impasse' hasta el 6 de diciembre.

La paralización ha aumentado la tensión entres los contendientes. Weah parecía el vencedor, a tenor de los primeros resultados, una victoria que le resarciría del fracaso en 2005, cuando también obtuvo el primer lugar en la ronda inicial y fue derrotado, sorpresivamente, por Ellen Johnson Sirleaf en la segunda. Boakai ha acusado a la presidenta, teórica aliada, de favorecer a su rival, mientras que Brumskine, el tercero en discordia, ha participado en tres elecciones sin conseguir alcanzar siquiera la vuelta definitiva.

La interrupción del procedimiento electoral resulta inquietante en un país extremadamente frágil como Liberia, que se halla aún en fase de reconstrucción tras haber sufrido una pavorosa contienda. La república ribereña del Golfo de Guinea padeció dos guerras civiles entre 1989 y 2003 que devastaron sus estructuras y causaron más de 250.000 muertos.

Brumskine ha utilizado este dramático legado para achacar a la presidenta una actitud propiciatoria de un nuevo conflicto. En cualquier caso, la situación podría empeorar si la Corte decide anular los resultados de la primera ronda y provoca la frustración de los seguidores de Weah, muy popular entre la gran masa de jóvenes marginados.

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