El opositor Odinga desafía a Kenyatta y anuncia que se autoproclamará presidente de Kenia

GERARDO ELORRIAGA

Uhuru Kenyatta juró ayer un nuevo mandato como presidente de Kenia, a pesar del rechazo de la oposición. El vencedor en las últimas elecciones apeló a la unidad durante el discurso de investidura mientras que, paralelamente, su rival Raila Odinga anunciaba su proclamación como jefe de Estado el próximo 12 de diciembre aplicando el primer capítulo de la Constitución que establece que el poder soberano pertenece al pueblo.

La euforia de los 60.000 asistentes al acto oficial en el estadio Kasarani contrastaba con la ira de los seguidores del frustrado aspirante, reunidos a unos 10 kilómetros, en el barrio de Donholm, y perseguidos por la Policía.

La disparidad entre las dos convocatorias manifiesta la polarización de la sociedad, dividida entre los partidarios de uno y otro, una rivalidad con componentes étnicos que se ha agudizado tras las dos últimas jornadas electorales. El primero obtuvo el 54% de los votos en las presidenciales celebradas el pasado 8 de agosto, pero Odinga impugnó los resultados ante el Tribunal Supremo. Sorpresivamente, la institución judicial invalidó los resultados y se ordenó una nueva consulta, programada para el 26 de octubre.

El ejemplo zimbabuo

La crisis no sólo no se superó, sino que se agravó inesperadamente. Tan sólo quince días antes de esta cita, el líder de la oposición anunció su retirada de la pugna pretextando la necesidad de reformas en la Comisión Electoral para impedir un nuevo fraude y exigiendo un retraso de la llamada a las urnas. Sus requerimientos no fueron atendidos y se llevó a cabo la elección prevista, a pesar del clima de violencia y la escasa participación ciudadana, que pasó del 79% al 38,8% de la masa votante. Uhuru Kenyatta volvió a vencer con el 98% de los votos y la Corte validó su triunfo.

Raila Odinga aseguró ayer que las primeras elecciones fueron ganadas por su coalición, la Superalianza Nacional, y que su triunfo fue escamoteado por las manipulaciones llevadas a cabo por la Comisión Electoral. Además de no reconocer a Kenyatta como presidente, señaló su intención de reivindicar el cargo y prometió que su toma seguirá los pasos del precedente establecido por Emmerson Mnangagwa, el nuevo dirigente zimbabuo.

La cobertura sanitaria universal, hipotecas más asequibles y la reducción de las tasas de electricidad para las empresas fueron ayer las principales promesas de Kenyatta para su nuevo mandato.

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