Matanza de fieles cristianos a la salida de misa en el sur de Nigeria

Matanza de fieles cristianos a la salida de misa en el sur de Nigeria

La masacre es obra de bandas criminales conocidas como 'cults' y no está relacionada con el odio interreligioso

GERARDO ELORRIAGA

Veintiuna personas que regresaban a sus hogares tras asistir a oficios religiosos en varias iglesias cristianas de la ciudad de Omuku, en el sur de Nigeria, fueron asesinadas por hombres armados. Los supervivientes aseguran que los agresores dispararon al azar y a corta distancia contra los feligreses que habían acudido a misas celebradas en las últimas horas de 2017. El estrépito de los fuegos artificiales que saludaban el nuevo año impidieron que las fuerzas de seguridad acudieran rápidamente y los atacantes pudieron escapar sin ser identificados.

La masacre no está motivada por el odio interreligioso, según las primeras investigaciones. La Navidad es un periodo del año propicio para la comisión de atentados contra los no musulmanes, especialmente en el norte del país, área de acción de los radicales islamistas, pero el suceso ha tenido lugar en Rivers, en el delta del Níger, una zona de mayoría cristiana también convulsa por la proliferación de bandas criminales conocidas como 'cults'. Estas organizaciones, surgidas en principio como fraternidades universitarias, se han convertido en entidades paramilitares al servicio de la élite política local.

El conflicto en el sureste del país quedó en segundo término por la irrupción hace ocho años del grupo yihadista Boko Haram, pero se trata de un problema de larga duración vinculado a la guerra de Biafra, que asoló el territorio en 1967. Rivers, en el delta del Níger, es el gran centro productor de petróleo, pero su población no sólo no se ha beneficiado de su explotación, sino que, incluso, se ha visto perjudicada económicamente por la proliferación de vertidos de crudo.

LAS CLAVES La irrupción de los grupos armados ha agravado un conflicto que se arrastra desde la guerra de Biafra Boko Haram reclama la autoría de más ataques al Ejército y a organizaciones de ayuda humanitaria

La irrupción de los 'cults', hace cuatro años, ha incrementado los asaltos y los secuestros. La compañías explotadoras de los yacimientos sufren su acoso y las mayores entidades delictivas son conocidas como 'groenlandeses' e 'islandeses'. Las luchas por el poder se hallan detrás de los sangrientos ajustes de cuentas y los combates y masacres han provocado mil muertos en Rivers a lo largo de los dos últimos años.

La violencia que padece Nigeria tiene numerosas fuentes. Ayer se dio a conocer un nuevo vídeo de Abubakar Shekau, el líder de Boko Haram, en el que reclamaba la autoría de acciones contra el Ejército, las organizaciones de autodefensa e, incluso, los grupos que proporcionan ayuda humanitaria en la región del lago Chad, la zona donde los radicales musulmanes aún llevan a cabo su lucha yihadista.

La temible organización terrorista ha matado ya a miles de personas, pero su acción más conocida fue el secuestro de casi 300 niñas y adolescentes, alumnas de un colegio de Chibok. Después de distintas liberaciones, cerca de 200 permanecen cautivas.

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