Acuerdo en Siria para evacuar Duma, el último bastión rebelde en Guta Oriental

R. C.

damasco. Los rebeldes sirios aceptaron ayer abandonar la ciudad de Duma, el último bastión insurgente en las afueras de Damasco y principal localidad de la región de Guta Oriental. La salida de los milicianos será posible gracias al acuerdo alcanzado con los emisarios rusos, aliados del régimen de Bashar el-Asad. La milicia libanesa Hezbolá confirmó el pacto y avanzó que los combatientes -todos ellos pertenecientes al grupo Yaish al-Islam- serán trasladados al enclave norteño de Jarablus, próximo a la frontera con Turquía.

Tras la evacuación de Duma, el Gobierno sirio volverá a tomar el control total de Guta Oriental, lo que para ellos representa un éxito militar y político de gran magnitud. «La victoria de Guta es un clavo en el ataúd de los terroristas», exclamó ayer la televisión oficial del régimen, que sabe que gracias al apoyo militar de Moscú ha cambiado el rumbo de la guerra al multiplicar sus victorias frente a los rebeldes y yihadistas y al reconquistar más de la mitad del territorio.

El acuerdo en Duma es similar a otros dos acuerdos anteriores auspiciados por Rusia con sendos grupos rebeldes que ya abandonaron los territorios en los que operaban en Guta. La agencia Sana precisó ayer que, en este último caso, conlleva «la vuelta de las instituciones del Estado por completo» y, además, la puesta en libertad de los secuestrados, la entrega de los cadáveres de los efectivos sirios que estén en su poder, así como de las armas pesadas y medianas.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos precisó que el pacto incluye también el despliegue de la Policía militar rusa en Duma, donde ayer ya comenzaron las evacuaciones de rebeldes y sus familias. En las últimas semanas, más de 46.400 personas -entre ellas 12.000 combatientes- han marchado de la región de Guta Oriental hacia otros enclaves controlados por la insurgencia.

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