Un abismo entre Trump y el mundo

Donald Trump, Angela Merkel e Ivanka Trump, ayer, durante la cumbre de Hamburgo. :: Patrik STOLLARZ / AFP
Donald Trump, Angela Merkel e Ivanka Trump, ayer, durante la cumbre de Hamburgo. :: Patrik STOLLARZ / AFP

Las conclusiones de la cumbre constatan un choque frontal en el comercio internacional y la lucha contra el cambio climático El comunicado final de la cumbre del G-20 apenas logra maquillar un resultado de 19 contra uno

JUAN CARLOS BARRENA BERLÍN.

La cumbre del G-20 en Hamburgo finalizó ayer con un Donald Trump tan obstinado en sus posiciones y aislado del resto de los jefes de Estado y de gobierno de las mayores economías industriales y emergentes del planeta como al comienzo de la reunión y una comunidad internacional dispuesta a avanzar en cuestiones clave para el planeta, como el cambio climático o el comercio internacional, pese a la resistencia del presidente de Estados Unidos. Resultó inevitable así el '19 contra uno' que la canciller alemana y anfitriona de la reunión, Angela Merkel, quiso eludir desde el principio y que quedó reflejado en el documento final, si bien con buenas dosis de maquillaje para que no fuera tan evidente.

La jefa del Gobierno germano comentó que el comunicado final contiene una posición común sobre cuestiones comerciales y la defensa del clima, en el que queda reflejado, sin embargo, que, mientras EE UU se mantiene en su decisión de abandonar el Acuerdo de París, el resto de los miembros del G-20 lo consideran «irreversible», rechazan la posibilidad de renegociarlo que había planteado Trump y se comprometen a llevarlo a la práctica con urgencia.

«Mantendremos abiertos los mercados y reconocemos la importancia del intercambio comercial acordado y ventajoso, así como el principio de la no discriminación», señala el documento acerca del libre comercio, dando a entender la existencia de consenso y que Trump podría haber llegado a plantearse dar marcha atrás en su política proteccionista. No debe de ser así cuando Merkel señaló ante la prensa, sin dar nombres, que «no todos comprenden la importancia del comercio internacional».

La canciller recordó que Ivanka trabaja en la Casa Blanca y formaba parte de la delegación de EE UU

La anfitriona destacó como relevantes las distintas reuniones informales celebradas por los presentes en la cumbre, como el primer encuentro personal de Trump con el presidente ruso, Vladímir Putin, el viernes, y la cita para desayunar ayer que sentó a la mesa a Merkel, Putin y el presidente francés, Emmanuel Macron, para abordar el conflicto de Ucrania. Los tres se mostraron empeñados en lograr un pronto alto el fuego en el este de del país.

«En las próximas semanas habrá probablemente un nuevo encuentro del grupo de Normandía», en el que participan Alemania, Francia, Rusia y Ucrania, comunicó Macron, quien también anunció para el próximo 12 de diciembre una nueva cumbre climática extraordinaria con el fin de avanzar en el Acuerdo de París, aunque sea sin la presencia de representantes de Washington.

Por su parte, el presidente estadounidense consideró probable lograr avances para resolver el conflicto con Corea del Norte tras entrevistarse en Hamburgo con su homólogo chino, Xi Jinping. China y Estados Unidos pueden alcanzar «conclusiones exitosas» en la crisis con el régimen de Pyongyang, dijo Trump, que, sin embargo, admitió que no espera progresos inmediatos ya que se tardará un tiempo en limitar el programa nuclear norcoreano. Aunque anteriormente había exigido a Pekín duras sanciones contra Corea del Norte, el presidente norteamericano subrayó que aprecia la actuación de Xi.

Una hija entre los grandes

Putin comentó al término de las sesiones del G-20 que su entrevista con Trump, que se alargó más de dos horas y tras la que se anunció un alto el fuego parcial en Siria, le había dado la oportunidad de comenzar una relación personal y aseguró que el presidente norteamericano es muy distinto en el trato cercano. El jefe del Kremlin rechazó de nuevo las acusaciones de presunta manipulación de la campaña electoral de EE UU por parte de informáticos rusos y negó que Moscú tenga intención de interferir en las elecciones alemanas al Bundestag del próximo 24 de septiembre. Putin felicitó además a Merkel por su defensa de un compromiso sobre el clima durante la cumbre y subrayó las dificultades de la anfitriona para negociar ante la inamovible postura de EE UU.

Preguntada por la entrevista celebrada con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, Merkel reconoció que «había dejado claras las profundas diferencias» entre las posiciones de los gobiernos de Ankara y Berlín. La canciller dijo haber hablado con Erdogan sobre las detenciones masivas en territorio turco tras el fallido golpe de Estado del pasado verano, que afectan también a nueve ciudadanos germanos, y de la prohibición turca para que diputados germanos visiten a los soldados estacionados en la base de Incirlik para colaborar en la lucha internacional contra el Estado Islámico.

En cuanto a la presencia de Ivanka Trump en el lugar de su padre, el presidente de EE UU, en la sala de reuniones de los jefes de Estado y de gobierno del G-20, Merkel comentó que las propias delegaciones deciden quién sustituye al gobernante cuando éste debe ausentarse, y recordó que Ivanka trabaja en la Casa Blanca y formaba parte de la delegación oficial estadounidense.

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