Diario Sur

Once muertos en una noche de disturbios y saqueos en Caracas

Agentes de la Policía Nacional Bolivariana bloquean el paso de una marcha en Caracas. :: C. h. / efe
Agentes de la Policía Nacional Bolivariana bloquean el paso de una marcha en Caracas. :: C. h. / efe
  • La oposición venezolana mantiene la presión contra el Gobierno en las calles y ambas partes se culpan de la violencia que genera su enfrentamiento

Las Las protestas convocadas por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) aumentan en intensidad conforme ascienden las víctimas y los enfrentamientos que degeneran en saqueos y disturbios, como los que en la madrugada del viernes dejaron once muertos -8 electrocutados y 3 a balazos- en El Valle, sur de Caracas, y Petare, barrio obrero y popular históricamente chavista. La oposición mantiene la presión contra el Gobierno en las calles mientras dirigentes de ambas partes se responsabilizan mutuamente de los hechos violentos.

La Fiscalía confirmó que los ocho fallecidos, entre ellos un niño de 7 años, recibieron descargas eléctricas. Unas versiones aseguran que fue cuando intentaban asaltar la panadería La Mayer del Pan que tenía una cerca electrificada para protección ante saqueos y robos. Otras, que se debió a la caída de un cable de alta tensión cerca del agua.

En total, unos 20 comercios fueron saqueados, con pérdidas millonarias. «No quedó nada. Se llevaron todo. Me saquearon dos negocios, logré llegar pero era demasiado tarde. Vivo en Tazón, pero fue imposible llegar. Eso era una guerra, una multitud, una avalancha de gente incontrolable», relató una de las comerciantes damnificadas.

Otro fallecido fue Ramón Martínez, un comerciante de 29 años que sacó un arma para defenderse de los violentos, que lo mataron en su negocio. La misma edad tenía Kelvin León, aunque aún se investigan las circunstancias de su muerte. Carlos Ocariz, alcalde de Sucre, donde pertenece el barrio 5 de julio de Petare, calificó al asesinado Melvin Guaitan de «humilde trabajador» y acusó a los chavistas de su muerte.

La ‘conspiración Movistar’

Los saqueos, incendios de neumáticos y los cacerolazos nocturnos de la madrugada del viernes contrastaron con dos imágenes que evocaron el miércoles al joven estudiante chino de la plaza de Tiannanmen, cuya imagen dio la vuelta al mundo. Una mujer, con gorra tricolor y la bandera venezolana a modo de capa, se plantó frente a un tanque. Durante varios minutos impidió su desplazamiento. Horas después, un joven se desnudó y ‘armado’ de una Biblia avanzó entre el humo de los gases y saltó sobre un tanque de la Policía. «No lancen más bombas, por favor, no lancen más bombas», pedía. Desde abajo, los policías le ordenaban «¡Bájate! ¡Bájate!».

Sin embargo, las carreras, el lanzamiento de objetos contundentes, el paso amenazador de los ‘motorizados’ y los cacerolazos continuaron durante horas. Ayer Francisco Garcés, alcalde de Guaicaipuro, pueblo del Estado Miranda, denunció al gobernador Henrique Capriles, destacado opositor, por su «inacción». La acusación no gustó a Capriles, que una vez más afirmó que «el único responsable de todo es Nicolás Maduro».

El Gobierno insiste en la conspiración y ahora tiene en la mira a Movistar. Maduro pidió investigar a la empresa española por sumarse a la «convocatoria golpista» contra su país y dijo que «cada dos horas, (la compañía) mandaba millones de mensajes a los usuarios de teléfono, internet» relacionados con «la marcha» opositora.

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