Diario Sur

«Odiaba a la Policía, pero ‘Daesh’...»

  • Vecinos y conocidos del terrorista niegan que fuese un islamista radical y coinciden en que «quedó marcado por la cárcel, no por la religión»

Karim Cheurfi estaba obsesionado con la idea de atacar a agentes, pero no se tenía conocimiento de que fuese un islamista radical. En su barrio de Chelles, un suburbio al nordeste de París, sus vecinos lo descartaron por completo. Uno de ellos declaró a la agencia France Presse, sin dar su nombre, que allí «todo el mundo lo conocía, es alguien que ha perdido la razón, muy desequilibrado psicológicamente». «Sus actos, sus reacciones, su forma de caminar, su actitud eran como desfasados, como si viniera de Marte», añadió. «Estaba chiflado», confirmó Salim, amigo de uno de sus primos que lo vio por última vez «hace dos o tres semanas». El mismo Salim aseguró que no era musulmán practicante. «Suelo ir a la mezquita y nunca lo vi allí», dijo.

«Quedó marcado por la cárcel pero no por la religión ni ninguna otra cosa», apuntó Mohamed, de 21 años, que vive cerca de la casa en la que Karim Cheurfi residía con su madre. «Odiaba a la justicia y a la policía (...), quizá se volvió loco al salir de la cárcel». Su estancia más larga en prisión estuvo motivada por un encuentro con la Policía que data de 2001. Cheurfi, al volante de un coche robado, se dio a la fuga tras haber chocado contra otro vehículo. Armado con un revólver, hirió de gravedad a dos hombres que le perseguían. Uno de ellos era cadete de la Policía y el otro, hermano del joven aprendiz. Dos días después intentó matar a otro agente tras arrebatarle el arma.

En febrero de 2005 fue condenado en apelación a quince años de reclusión. Salió de la cárcel en 2013. Un año después fue condenado, por robo con agravantes, a cuatro años de cárcel; en 2015 salió en libertad condicional. Después no dio de qué hablar.

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