Una fuerte polémica enrarece el último día de campaña

Cartel de campaña de la candidata ultra Marine Le Pen cubierto de pintadas dos días antes de las elecciones. ::  PHILIPPE HUGUEN / afp
Cartel de campaña de la candidata ultra Marine Le Pen cubierto de pintadas dos días antes de las elecciones. :: PHILIPPE HUGUEN / afp
  • El Gobierno socialista acusa a Le Pen y Fillon de fomentar el ultraje y la división con la instrumentalización del terrorismo

Una fuerte polémica sobre la eficacia de la lucha antiterrorista entre el Gobierno socialista y los candidatos del centro-derecha y de la extrema derecha enrareció ayer la última jornada de la campaña oficial de las elecciones presidenciales francesas al día siguiente del atentado mortal contra la policía en los Campos Elíseos de París. La conmoción causada por el ataque yihadista asumido por el Estado Islámico trastocó la agenda electoral de los principales postulantes y colocó en el primer plano del debate político una temática que en general había estado ausente de las preocupaciones prioritarias en los diferentes programas de gobierno en liza.

La ultraderechista Marine Le Pen, el conservador François Fillon y el centrista Emmanuel Macron, que conforman la terna favorita en las encuestas, anularon los desplazamientos previstos a lo largo del día para sustituirlos por declaraciones a la opinión pública desde sus cuarteles generales electorales. El izquierdista Jean-Luc Mélenchon mantuvo el programa previsto, que incluyó un acto en París junto al líder de Podemos, Pablo Iglesias, mientras el socialista Benoît Hamon modificó parcialmente su agenda con el argumento de que sería un grave error «poner entre paréntesis el debate democrático».

El primer ministro, Bernard Cazeneuve, salió en persona a la palestra a mediodía para acusar a Le Pen y Fillon de haber optado por «el ultraje y la división» en sus comparecencias matinales. En una declaración pronunciada en la sede de la jefatura del Gobierno, el mandatario socialista denunció el «desconocimiento» de la aspirante ultra en la materia y criticó la gestión de su predecesor conservador durante los cinco años en que gobernó bajo la presidencia de Nicolas Sarkozy (2007 a 2012). «La candidata del Frente Nacional busca, como después de cada drama, aprovecharse para instrumentalizar y dividir. Busca explotar, sin ninguna vergüenza, el miedo y la emoción con fines exclusivamente partidistas», censuró Cazeneuve, quien recordó que el partido extremista había votado «contra todas las leyes antiterroristas» en los parlamentos francés y europeo. «Nada permite establecer ningún vínculo entre la inmigración y el asilo con lo que pasó la noche del jueves en París», sentenció.

Control de fronteras

La presidenta del FN, que el lunes se jactó en un mitin de que con ella en el poder no se habría producido la masacre del Bataclan, había reiterado sus propuestas de restauración de fronteras, expulsión inmediata de todos los extranjeros fichados por radicalización islamista, prohibición de las organizaciones salafistas y cierre de las mezquitas integristas así como regulaciones restrictivas en materia de inmigración, asilo y acceso a la nacionalidad francesa. «Esta guerra no podemos perderla. Pero desde hace diez años, bajo los gobiernos de derecha como de izquierda, se ha hecho todo para que la perdamos», planteó.

Cazeneuve recordó que desde el baño de sangre del 13 de noviembre de 2015, que causó 130 víctimas mortales en París y Saint-Denis, más de 105 millones de personas habían sido sometidas a los controles restablecidos en las fronteras y que 80.000 no habían podido entrar en Francia. También señaló que desde el regreso de la izquierda al poder en mayo de 2012 117 personas han sido expulsadas por actividades terroristas. «Le Pen intenta hacer de un drama una oportunidad mediocremente electoral con desprecio a la verdad», reprochó.

El primer ministro trajo a colación los 13.000 puestos en las fuerzas de seguridad suprimidos durante el mandato de Fillon y destacó que su Gobierno ha obtenido el refuerzo de las fronteras exteriores de la Unión Europea, una réplica a la propuesta por el candidato conservador de renegociar el tratado de Schengen. «Algunos parece que no han calibrado totalmente el mal que nos agrede y que espero combatir con mano de hierro», había declarado Fillon, decidido a tomar la iniciativa para que Estados Unidos, Europa, Rusia, Irán, Turquía y los países del Golfo «actúen juntos de verdad» en una coalición internacional contra el Estado Islámico.

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