Diario Sur

Merkel amenaza a Erdogan con prohibir cualquier acto electoral turco en Alemania

berlín. La canciller Angela Merkel y el Gobierno alemán han perdido definitivamente la paciencia con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, que lleva días acusando a las autoridades germanas de hacer uso de «prácticas nazis», en medio de la campaña para la reforma constitucional en Turquía que, de ser aprobada en referendum, le concedería poderes prácticamente autocráticos. «No permitiremos que el fin justifique los medios y que se violen todos los tabúes», dijo Merkel en rueda de prensa en Hanover en compañía de su homólogo japonés, Shinzo Abe.

La canciller señaló que Erdogan y su Gobierno ofenden a quienes fueron perseguidos y asesinados por el régimen de Adolf Hitler y advirtió de que si vuelven a repetirse esas ofensas, así como las críticas absurdas contra su Gobierno, ni una sola autoridad turca más podrá hacer campaña en Alemania. «Mi frase en la que exigí el cese de las comparaciones nazis por parte de Turquía sigue siendo válida», afirmó la canciller. Erdogan se había dirigido a ella la noche del domingo en un discurso televisado: «Merkel, ahora eres tu la que usa métodos nazis... contra mis hermanos que viven en Alemania, contra mis ministros y diputados que os visitan», dijo en referencia al boicot de varios ayuntamientos germanos a actos electorales de autoridades turcas.

Con derecho a voto

Hace unos días el Ministerio de Exteriores hizo llegar a Ankara una protesta verbal en la que «se comunicó de manera rotunda» que los «actos de políticos turcos en Alemania solo podrán tener lugar si se atienen a la ley fundamental alemana» y se respeta al país anfitrión. El portavoz de Exteriores, Martin Schäfer, reconoció que Berlín mantiene una postura conciliadora ante los incesantes ataques por parte de Turquía, pero advirtió de que «no estamos indefensos, tampoco somos tontos, ni ingenuos. Y si se tensa el arco, estará el arco tenso, pero también habrá reacciones por parte del Gobierno».

En el país residen unos 2,5 millones de ciudadanos de origen turco, 1,4 millones de ellos con derecho a voto en el referéndum de Erdogan. La diputada cristianodemócrata de origen turco Cemile Giousouf comentó que muchos de ellos «se avergüenzan» de los exabruptos de Erdogan y su Gobierno, que además «dañan la imagen de los germanoturcos y nuestra convivencia». La correligionaria de Merkel señaló que «si a Erdogan le queda un resto de decencia debería disculparse ante nuestra canciller».