Diario Sur

Valls y Hollande evitan la crisis

  • El primer ministro descarta dimitir para disputar al presidente las primarias del socialismo francés

Manuel Valls descartó ayer su rumoreada dimisión como jefe del Gobierno francés y excluyó la hipótesis de una confrontación con el jefe del Estado, François Hollande, en las primarias socialistas de enero para designar un candidato único a las presidenciales de la próxima primavera. El riesgo de una crisis institucional en la cúspide del Ejecutivo arreció durante el fin de semana a raíz de unas declaraciones del primer ministro en las que no descartaba disputar al presidente la investidura para rivalizar en las urnas con el conservador François Fillon y la ultraderechista Marine Le Pen, favoritos para el duelo final de mayo por el Elíseo en el que todas las encuestas auguran la ausencia de la izquierda.

La incertidumbre reinante sobre la voluntad de Hollande de presentarse a la reelección ha crispado los ánimos en la cúpula socialista donde cunde el nerviosismo ante el triunfo arrollador en las primarias conservadoras de Fillon que le coloca con un pie en el Elíseo. Según los resultados definitivos del escrutinio, el vencedor acaparó el 66,5% de los 4,38 millones de votos emitidos frente al 33,5% reunido por su rival, el también ex primer ministro Alain Juppé.

En medio de rumores sobre la dimisión o la destitución de Valls, las dos cabezas del Ejecutivo socialista mantuvieron la habitual comida de trabajo del lunes en el Elíseo pero rodeada esta vez de una inusitada expectación. Valls, en un comunicado antes de desplazarse a Túnez en viaje oficial, aseguró que «no puede haber, especialmente en este momento preciso en que Francia afronta la amenaza terrorista, confrontación política en el marco de unas primarias entre un presidente de la República y un primer ministro». «Y todavía menos entre dos personalidades cuyas relaciones están basadas en la confianza», insistió el primer ministro., que invocó su sentido del Estado.