Diario Sur

Las risas de Florida enfurecen a La Habana

Una mujer celebra la muerte de Fidel en Miami. :: afp
Una mujer celebra la muerte de Fidel en Miami. :: afp

La 'gusanera', como se llama en Cuba al recalcitrante exilio de Miami, se desató en gritos de alegría y descorche de botellas para celebrar la muerte de Fidel Castro. Sentían lo contrario de lo que decía la popular canción de la Charanga Habanera 'Tu llorando en Miami, yo gozando en La Habana'. Una reacción visceral que ha sido muy criticada en la isla comunista tanto por diplomáticos, artistas como gente sin preparación política.

A ellos se sumaron declaraciones encendidas como las de la cantante Gloria Estefan que se despachó a gusto por la «muerte simbólica de las ideologías destructivas que él patrocinó». Para la artista de origen cubano, «aunque el agarre del régimen castrista no se aflojara de un día para otro, el deceso de un líder que supervisó el aniquilamiento de aquellos con puntos de vistas opuestos al suyo, el encarcelamiento de inocentes, la separación de familias, la censura de la libertad de expresión, el esparcimiento de terrorismo sancionado por su Gobierno y la destrucción económica de un país exitoso que prosperaba, solo puede llevar a cambios positivos para el pueblo cubano y el mundo», deseo.

Tampoco dejó pasar por alto el el deceso el exagente de la CIA Luis Posada Carriles, de 88 años. «Es injusto que Fidel Castro haya muerto en el mejor hospital, con los mejores médicos y las mejores medicinas y tan tarde», dijo durante las «celebraciones» de los opositores al régimen. En Florida se presenta como activista, aunque hace años admitió en una entrevista con un medio de comunicación haber participado en la colocación de una bomba en un avión de Cubana de Aviación que en 1976 mató a 73 personas. Cuba y Venezuela lo califican de terrorista, mientras que el FBI incluso lo vincula a otros atentados contra intereses cubanos y contra el propio Fidel Castro.

«Índice de imbecilidad»

Por eso no extraña el rechazo que las declaraciones de uno de los más acérrimos enemigos del régimen castrista provoca en la isla. El respetado periodista especializado en música, Oni Acosta, expresaba en las redes sociales su enojo con las reacciones de júbilo por la muerte de Fidel. «Entro a Facebook pero no puedo estar más de cinco minutos. No es la mala conexión, no. Es cuestión de que me preocupan los disparados índices de imbecilidades que mis ojos leen. Temo porque terminen embruteciéndome también. Temo involucionar. Me horroriza creer que hay ¿personas? tan inhumanas de mi misma edad, que me espeten que viven en democracia (para ellos por ende yo en dictadura) y sean tan energúmenamente taradas. Prefiero ser 'preso' de pensamientos puros que 'libre' con tanta mierda en la cabeza y en el corazón. Nunca vi tanto estiércol regado y brotando a chorros. Qué pena», espetaba el periodista.

También en las redes sociales, el exdiplomático y ensayista cubano Carlos Alzugaray se dolió por este comportamiento y abundó en que «son muy pocos los que aquí en Cuba se alegran». «Alegrarse de la muerte de un ser humano, no importa cuánto hayamos sido afectados no es un sentimiento loable. Lejos de ello, es execrable», indicó.