Diario Sur

La renuncia de Schulz deja a Tusk en la cuerda floja

  • La presidencia de la Eurocámara corresponde al PP europeo, pero los socialistas no permitirán su «monopolio», lo que lleva la batalla al Consejo

bruselas. Se va y con él podrían irse otros. Hay quien mantiene que no quería irse y que el PP europeo (PPE), su sostén, le ha 'invitado' a ello, pero lo cierto es que lo deja, que Martin Schulz no aspirará a un tercer mandato al frente del Parlamento europeo y volverá a su Alemania natal con muchas papeletas de liderar la socialdemocracia en la complicada misión de derrotar a Angela Merkel. Lo confirmó ayer después de que los rumores que venían publicándose en los medios se convirtiesen ya en una noticia innegable.

Una decisión que tendrá efecto a partir del 1 de enero y que puede dejar a Donald Tusk con un pie fuera de la presidencia del Consejo Europeo a partir del 1 de junio, cuando acaba mandato. Comienza el baile y, a tenor del estado de las relaciones de la pareja integrada por la gran coalición (populares y socialistas), no tiene pinta de que vaya a sonar una pieza lenta con la que poder jurarse al oído amor eterno.

«He tomado la decisión de no ser candidato para un tercer mandato. El próximo año voy a presentarme a las elecciones del Bundestag como cabeza de lista de Renania del Norte-Westfalia. No ha sido una decisión fácil», confesó Schulz visiblemente afectado. Lo hizo en una breve declaración de once minutos que pronunció en alemán, francés e inglés. No admitió preguntas. «No tocaba», se excusaron sus asesores. «Se trataba de informar, no de especular», apostillaron. Ésta es la clave. Su marcha puede provocar un terremoto político en una UE que no está para muchos trotes.

«Lo lamento. No sólo es un convencido europeo, sino que además es un europeo muy convincente y por eso podría haber sido útil aquí en Bruselas», zanjó el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, quien había defendido ante el PPE la continuidad del socialdemócrata alemán para mantener el equilibrio actual en un momento muy complicado. Tusk, por contra, fue mucho más pragmático. «Es un estado de las cosas muy natural, si el mandato está cerca del final tienes que encontrar otra manera de expresar tus voluntades e ideas», señaló antes de calificar de «excelente» el trabajo de «mi amigo Martin».

Ni dimite ni le cesan, pero su marcha ha provocado un enorme revuelo. ¿Por qué? Schulz llegó al puesto por primera vez en enero de 2012 (segunda parte de la pasada legislatura) y repitió mandato el 1 de julio de 2014 gracias al acuerdo alcanzado por la gran coalición. Nunca antes nadie había estado tanto tiempo en el cargo, lo que ensalzó su figura como líder europeo. Sus críticos, de hecho, no paran de reprocharle «su afán de protagonismo».

Cumplir el acuerdo

Muchos líderes conservadores ya habían dicho que no aceptarían un tercer mandato y que harían cumplir el acuerdo firmado con los socialistas y se harían con la presidencia de la Eurocámara en esta segunda parte de la legislatura (dos años y medio). ¿Lo harán? Ayer, su jefe de filas, Manfred Weber, reiteró que presentarán candidato en diciembre. El italiano Antonio Tajani, el francés Alain Lamassoure o la irlandesa Mairead McGuiness son algunos de los nombres que están encima de la mesa, pero Weber se limitó a señalar que será un «candidato de consenso» con los grandes partidos, «que deben estar unidos para evitar la influencia de extremistas».