Diario Sur

Dura pugna por la cartera de Exteriores en el entorno de Trump

  • La polémica radica entre los partidarios del exalcalde de Nueva York Rudolf Giuliani y los del excandidato republicano Mitt Romney

La incertidumbre se mantenía anoche sobre el nombramiento del próximo jefe de la diplomacia estadounidense, objeto de una descarnada pugna en el entorno del presidente electo, Donald Trump. Tercer cargo más importante de Estados Unidos, la sucesión del demócrata John Kerry despierta un intenso combate entre los asesores del magnate para controlar un departamento con 70.000 empleados y la red de embajadas y consulados más importante del planeta.

Según 'The New York Times', que cita fuentes del equipo de transición, el entorno de Trump de divide entre quienes favorecen al exalcalde de Nueva York Rudolph Giuliani y los partidarios del candidato republicano que perdió en las presidenciales de 2012, Mitt Romney, rival además del millonario neoyorquino durante la reciente campaña de primarias para enfrentarse a Clinton. Giuliani, que desde el primer momento apoyó a Trump pero carece de experiencia en política exterior, no ha ocultado su deseo de dirigir la diplomacia de la primera potencia. Exfiscal y mundialmente conocido tras su gestión como alcalde de Nueva York entre 1994 y 2001, a sus 72 años considera que este puesto debería ser naturalmente para él.

Frente a él está Romney, de 69 años, republicano moderado y derrotado por Barack Obama en 2012. Su designación permitiría a Trump trasmitir seguridad al sector más conciliador y a los aliados que se preocupan por un eventual salto a lo desconocido de su política exterior. Pero Romney, antiguo empresario de Utah, exgobernador de Massachussets, cuyo estilo se suele comparar con el de Kerry, no tiene pedigrí diplomático y no hace mucho que tachó al candidato Trump de «charlatán» e «impostor».

A Trump y Romney los enfrenta la postura hacia Rusia, reto número uno de las relaciones internacionales.