Diario Sur

La UE ralentiza sus puertas giratorias

  • El 'caso Barroso' obliga a la Comisión a ampliar de 18 a 36 meses el plazo que el expresidente deberá esperar antes de pasar al sector privado

bruselas. Seguirán abiertas, sí, pero al menos costará algo más traspasar las puertas giratorias desde Bruselas. La Comisión Europea, obligada por los escándalos de antiguos dirigentes como el fichaje del expresidente José Manual Durao Barroso por Goldman Sachs, propuso ayer endurecer el código de conducta, ampliando de 18 meses a tres años el periodo en el que un antiguo mandatario debe permanecer en el 'congelador' después de salir de la institución y antes de fichar por el sugerente sector privado. Para los comisarios, tengan rango de vicepresidentes o no, el periodo pasaría de 18 meses a dos años. Ahora, es el Parlamento el que deberá elaborar un dictamen 'ad hoc' que a buen seguro reclamará más contundencia para lanzar a la sociedad un mensaje de tolerancia cero con unos políticos ya de por sí privilegiados, porque ganan más de 20.000 euros mensuales y gozan de generosas pensiones vitalicias.

«Unas normas más estrictas no son evidentemente suficientes para garantizar un comportamiento ético en todas las circunstancias, pero son un punto de partida indispensable», señaló el presidente de la institución, Jean-Claude Juncker. «A raíz de los recientes hechos protagonizados por exmiembros de la Comisión, creo que nuestro código de conducta debe ser reforzado», indica en la carta enviada a su homólogo de la Eurocámara, Martin Schulz. Eso sí, en ningún momento pronuncia el nombre de Durao Barroso ni el de la excomisaria Neelie Kroes, que apareció como gestora de una sociedad en Bahamas.

La decisión fue adoptada el martes por el Colegio de Comisarios, que se reunió en Estrasburgo. Comparecieron ante los medios hasta seis integrantes del Ejecutivo comunitario, pero ninguno quiso hablar del asunto, y el organismo se limitó a enviar ayer una breve nota explicando la decisión. No son buenos tiempos para el Gabinete liderado por Juncker, que ahora ve cómo el comisario alemán, Günther Oettinger, está en el foco de la polémica por su incontinencia verbal o por haber viajado a Hungría usando un avión privado que puso a su disposición un conocido 'lobista' prorruso.

Sea como fuere, la decisión ya es firme y se trata de ralentizar el paso a través de las llamadas puertas giratorias con origen en Bruselas. ¿Mucho? ¿Poco? Según el Ejecutivo de Bruselas, no hay institución comunitaria o que pertenezca a alguno de los 28 Estados miembros que tenga mayores limitaciones, filtros o exigencias de transparencia. Y pese a todo, insisten, la normativa se quiere endurecer.

En campaña

Después de conocer la decisión, la Defensora del Pueblo, Emily O'Reilly, se felicitó por la iniciativa, pidió todavía más contundencia a través, por ejemplo, de la vía sancionadora, y advirtió de que el organismo seguirá vigilante cómo evoluciona el proceso. No hay que olvidar que O'Reilly ha sido una de las figuras más críticas en los 'affaires' Barroso y Kroes.

La ampliación del periodo de 'congelación' no fue la única propuesta planteada por Juncker. Además, el presidente de la Comisión Europea pide a la Eurocámara que se modifique el llamado 'Acuerdo Marco' de 2010 para que los miembros del Gobierno comunitario «puedan presentarse como candidatos a las elecciones europeas sin tener que abandonar sus tareas», como ahora exige la normativa.

Como argumenta Juncker, muchos de sus comisarios son exjefes de gobierno o primeros ministros y se trata de una limitación que no existe en los Estados miembros. «Las elecciones al Parlamento Europeo son y deben ser una cita ineludible con la democracia, y esto también es válido para la Comisión», ahondó. De todos modos, se establecerán «salvaguardias adecuadas para evitar el uso de personal o recursos de la Comisión».