Diario Sur

Merkel llama a los alemanes a hacer frente a los populistas

Merkel, ayer en el Bundestag con la ministra de Defensa, Ursula von der Leyen. :: kay nietfeld/ efe
Merkel, ayer en el Bundestag con la ministra de Defensa, Ursula von der Leyen. :: kay nietfeld/ efe
  • La canciller descarta la vía de aislacionismo y censura el rechazo de los pactos comerciales por el presidente electo de EE UU

berlín. La progresión del voto populista en Alemania, Europa y el mundo, con desenlaces electorales como la fuerte alza de la ultranacionalista Alternativa para Alemania (AfD), el voto a favor del 'brexit' en Gran Bretaña o el triunfo de Donald Trump en EE UU alarman a la canciller federal, Angela Merkel. «El populismo y los extremismos políticos aumentan», alertó Merkel ayer en el Bundestag, en su primera intervención pública tras el anuncio de que se presentará como candidata a un cuarto mandato. La crítica es legítima pero debe articularse con respeto hacia la dignidad de los demás, añadió la jefa del Gobierno germano, que llamó a los ciudadanos a hacer frente a los populistas, y a sus socios europeos y del otro lado del Atlántico, a defender juntos los valores comunes.

A su juicio, Internet y las redes sociales son responsables en gran parte de la difusión de informaciones falsas que contribuyen a manipular masivamente la opinión pública. «Para entusiarmar a la gente, debemos ser capaces de manejarnos con ese fenómeno», animó la también presidenta de la Unión Cristianodemócrata (CDU). «La preocupación por la estabilidad de nuestro orden establecido» pone en duda «nuestra base común de valores» que se apoya en la libertad, la democracia y el derecho. Según la canciller, los nuevos desarrollos no se pueden simplemente prohibir, hay que afrontarlos como un nuevo gran reto. Y la política debe saber conducir esos fenómenos y regularlos si es necesario, por ejemplo, para evitar o frenar la difusión de mensajes de odio por Internet.

En este momento de inseguridades internacionales, Merkel se mostró contraria a una política aislacionista para Alemania. La respuesta debe ser diseñar la globalización junto a sus socios, algo en lo que Berlín pondrá especial énfasis durante su presidencia del G-20 el año próximo. «El aperturismo conlleva más seguridad económica y social», explicó Merkel, que destacó que es mejor dirigir activamente los desafíos en el mundo que retirarse a defender de manera pasiva y egoísta los intereses nacionales.

En ese punto criticó el rechazo del presidente electo de EE UU del Tratado Transpacífico de libre comercio. «No estoy contenta por el hecho del que el TPP seguramente ya no se hará realidad», confió la canciller sin citar ni una sola vez el nombre de Donald Trump, para después elogiar el acuerdo similar CETA recientemente suscrito entre la Unión Europea y Canadá. Merkel desconoce quién se beneficiará de la decisión de Trump y rechaza la tentación de hacer pronósticos sobre sus consecuencias. «Sólo sé una cosa: seguirá habiendo acuerdos comerciales. Y ya no tendrán los estándares de ese tratado ni los del proyecto del TTIP» negociado entre EE UU y la UE y ahora desestimado también por el futuro ocupante de la Casa Blanca.

Evitar romper con Turquía

En el diagnóstico sobre la amenaza y la necesidad de luchar contra el populismo se mostraron de acuerdo los representantes conservadores de la Unión, sus socios socialdemócratas (SPD) en la gran coalición y la oposición verde. «Cuando aumentan la inseguridad y el miedo en la sociedad, debemos preocuparnos de que haya solidaridad, fiabilidad y seguridad», señaló el líder parlamentario del SPD, Thomas Oppermann. Y su colega de Los Verdes Anton Hofreiter llamó a las fuerzas democráticas a afrontar unidos a «los demagogos, nacionalistas y autoritarios».

En el Bundestag, Merkel criticó con dureza la política represiva del presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, desde el fallido golpe militarde julio. Pero aunque calificó de «injustificable» la detención de centenares de personas, el cese de miles de funcionarios y la fuerte limitación de la libertad de prensa, defendió la continuidad de los contactos con Ankara y la necesidad de evitar una ruptura «en interés de Alemania y de Europa».