Diario Sur

Un 'viejo amigo' de Putin que gusta en Moscú tanto o más que Le Pen

  • El presidente ruso cree que la victoria del actual favorito podría abrir una brecha en la posición de Occidente hacia Rusia

La apuesta del Kremlin para Francia era hasta ahora Marine Le Pen, pero el presidente Vladímir Putin es realista y consciente de que en la segunda vuelta de unas presidenciales la líder del Frente Nacional podría ser batida por el pretendiente del centroderecha. Ahora se perfila como tal no Nicolas Sarkozy, que también gustaba en Moscú, sino el ex primer ministro François Fillon, y éste agrada a la cúpula rusa tanto o más que Le Pen.

«Putin tiene bastante buenas relaciones con el ex primer ministro Fillon (...) mantuvieron contactos muy intensos cuando fueron primeros ministros de Rusia y Francia», aseguró ayer el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov. Según sus palabras, los dirigentes rusos «siguen con interés los avatares de la primarias» en Francia.

La prensa rusa en general reaccionó con regocijo a la victoria obtenida el domingo por Fillon en la primera vuelta de la primarias de Los Republicanos. El canal de televisión oficialista Rossía-24 presentaba el resultado de las votaciones francesas como un «nuevo terremoto político» y recordaba que el candidato galo se reunió numerosas veces con Putin y llegaron a intimar. El diario económico 'Védomosti' califica a Fillon de «candidato prorruso» como los vencedores de las recientes elecciones presidenciales en Moldavia y Bulgaria.

La revista 'Expert', por su parte, vaticina que, tras la victoria de Donald Trump en Estados Unidos, la posible llegada de Fillon al Elíseo podría «crear una brecha en la posición común de Occidente hacia Rusia».

El ex primer ministro francés defiende un acercamiento a Rusia, el levantamiento de las sanciones impuestas a Moscú tras la anexión de Crimea y la ayuda a los separatistas de Donetsk y Lugansk, y una colaboración más estrecha con el Kremlin y el régimen de Bashar el-Asad para acabar con los yihadistas del Estado Islámico.

¿Merkel se queda sola?

Alain Juppé, sin embargo, cree que con Putin hay que dialogar, pero seguir mostrándole el desacuerdo de Occidente con su política en relación con Ucrania y dejar claro que, aunque la lucha contra el terrorismo es una prioridad, con Asad en el poder nunca se logrará la paz.

Fillon, que dirigió el Gobierno de su país entre 2007 y 2012 con Nicolas Sarkozy como presidente, siguió viendo a Putin tras la llegada al poder de la izquierda francesa. El presidente ruso le invitó incluso a su residencia de Novo Ogariovo, en las afueras de Moscú.

Si Fillon consiguiese llegar a presidente, teniendo en cuenta que España e Italia ya hoy son poco favorables a aplicar políticas duras con Moscú, el único obstáculo importante que le quedaría a Putin en la Unión Europea sería la canciller alemana, Angela Merkel. Ella ya ha manifestado el temor a que Putin se inmiscuya en las elecciones alemanas del año que viene. «Sabemos que tenemos que enfrentarnos a informaciones falsas procedentes de Rusia y a ataques a través de la red (...) esto podría pesar durante la campaña electoral», declaró Merkel hace unos días.