Diario Sur

El vencedor decide 'perdonar la vida' a la rival derrotada

  • El magnate no descartó que los jueces puedan reabrir el caso de los correos electrónicos de cuando Clinton era secretaria de Estado

N Sólo unos días después de destrozarla en sus mítines con insultos de grueso calibre y acusaciones gravísimas, se 'apiada' de la rival derrotada en las urnas, olvida sus amenazas y asegura que todo eso quedó atrás. El presidente electo de Estados Unidos ha hecho saber que no promoverá ninguna investigación contra Hillary Clinton por el asunto de los correos electrónicos de la exsecretaria de Estado. La decisión fue anunciada por Kellyanne Conway, una de las más estrechas colaboradoras del millonario, de quien dijo que el magnate «quiere pasar página».

Horas después fue el propio Trump quien, en su visita a la redacción de 'The New York Times' declaró: «No quiero hacer daño a los Clinton». No descartó que los jueces puedan reabrir el caso de los correos electrónicos pero sí fue muy claro al decir que ni es su intención pedirlo ni le parecía conveniente: «Creo que contribuiría a la división del país».

Sorprende el cambio de actitud de quien durante la campaña echó mano del caso para atacar a su contrincante y se permitió tacharla de criminal. Aún más, prometió que si ganaba designaría a un fiscal especial para el caso por creer que Hillary Clinton puso en peligro la seguridad del país al usar cuentas de correo privadas -y quizá desprotegidas- para tratar asuntos oficiales cuando era la jefa de la diplomacia estadounidense a las órdenes del presidente Barack Obama.

El caso, investigado en su día por el FBI y archivado, volvió a aparecer en plena campaña en una polémica información facilitada por el director del organismo policial, James Comey. Pero quedó de nuevo archivado por ausencia de indicios de delito. ¿Por qué el cambio? Lo dijo Conway: «Es un mensaje muy claro a los suyos sobre el tono y el contenido».