Diario Sur

El aborto enfrenta a Fillon y Juppé

Alain Juppé, a la izquierda, y François Fillon, juntos en una reunión del consejo nacional de Los Republicanos. :: lionel bonaverture / efe
Alain Juppé, a la izquierda, y François Fillon, juntos en una reunión del consejo nacional de Los Republicanos. :: lionel bonaverture / efe
  • Los finalistas de las elecciones primarias del centroderecha francés polemizan por sus creencias y su cercanía al actual Papa

El aborto enfrenta a François Fillon y Alain Juppé, los finalistas de las primarias conservadoras a la presidencia de Francia. Los dos candidatos de Los Republicanos, principal partido de oposición al socialismo gobernante, incluso reivindican su proximidad al Papa Francisco en una polémica sobre la influencia de la religión católica en sus respectivos programas sorprendente en un país donde los debates sobre las creencias suelen girar en torno al laicismo. El mayor peso específico de los católicos en el electorado de centroderecha y la similitud en las políticas económicas de corte liberal de los aspirantes explican la búsqueda de diferencias en materias morales de cara al duelo final en la segunda vuelta del próximo domingo.

Juppé, rezagado casi 16 puntos en la primera vuelta (44,1% frente a 28,5%), ha encontrado un ángulo de ataque en los sentimientos religiosos de su contrincante, católico practicante y padre de familia numerosa. «François Fillon pertenece a una familia tradicionalista y yo soy mucho más abierto al modernismo, me siento más próximo al Papa Francisco que a Sentido Común o La Manifa para Todos», dijo el lunes en referencia a los movimientos cristianos que se opusieron a la legalización del matrimonio homosexual por los socialistas y que apoyan a Fillon.

El alcalde de Burdeos, que se presenta como «católico agnóstico», insistió ayer en que el aborto «es una diferencia esencial entre nosotros porque yo considero que es un derecho fundamental». «Me gustaría que (Fillon) clarificara su posición porque ha cambiado y yo no lo he hecho», emplazó.

«Jamás habría pensado que mi amigo Alain Juppé iba a caer tan bajo», replicó Fillon. «¿Acaso una sola vez he tomado una posición contraria al aborto? Que la campaña recobre su dignidad y que cesen polémicas incalificables y que rebajan el nivel», zanjó en su primer desplazamiento electoral de la segunda vuelta.

En un mitin celebrado el pasado 22 de junio el presidenciable favorito del centroderecha había expuesto que «filosóficamente y habida cuenta de mi fe personal no puedo aprobar el aborto!» pero matizó que «es un derecho que nadie se replanteará». En un programa televisivo emitido el 27 de octubre se declaró «capaz de diferenciar entre mis convicciones religiosas y el interés general».

Fillon criticó las «caricaturas» de su oponente. «No estoy seguro de que haya totalmente escuchado y leído al Papa Francisco, porque sobre la mayoría de los temas en los que Juppé parece querer contestarme el Papa Francisco dice lo mismo que yo», respondió.

La cuestión del islam

El politólogo Jérôme Fourquet observa en la polémica que las declaraciones de los candidatos se dirigen a un electorado más amplio que el bloque católico. «Cuando Fillon se reclama del Papa y habla de las raíces cristianas de Francia, se sabe que evoca la cuestión del islam sobre la que ha sido igualmente muy activo», apunta. «En cuanto a Juppé, se ve que su discurso sobre la identidad feliz le ha dado ascendiente en regiones donde una amplia población procede de la inmigración o es de confesión musulmana», añade el directivo de la empresa demoscópica Ipsos.

El diario católico 'La Croix' objeta que la diversidad de sensibilidades entre los creyentes no se puede resumir en un encasillamiento de los 'clásicos' con Fillon y los 'aperturistas' con Juppé. «Hacer del apego a la familia y de una cierta exigencia del respeto a la vida unos marcadores de 'tradicionalismo', como hace Juppé, puede ser profundamente hiriente para algunos católicos», escribe el padre Matthieu Rougé, profesor de teología política.