Diario Sur

La travesura de un mono sume en la guerra a toda una ciudad en Libia

  • Cuando el animal arrancó el pañuelo a una colegiala en la localidad Sebha, estalló un conflicto tribal que ha causado decenas de muertos

El mono arrancó el pañuelo que cubría la cabeza de una colegiala y ha provocado un conflicto bélico que arrasa la ciudad de Sebha, al suroeste de Libia. El propietario del animal, un comerciante, formaba parte de la tribu Kadhadfa, mientras que la alumna afectada es miembro de la Ouled Slimane, grupo preponderante en esta localidad, y el agravio ha desembocado en un enfrentamiento entre ambas comunidades con todo tipo de armamento. El tendero y su mascota fueron inmediatamente abatidos, pero los disturbios se generalizaron y el último balance habla ya de 48 muertos y unos 60 heridos tras una semana de combates con duelos de mortero y otras armas pesadas.

El suceso ha puesto de manifiesto la extrema volatilidad de la situación en Libia, incluso en zonas alejadas de la franja costera, afectada por la lucha entre milicias y la irrupción del Estado Islámico. Las disputas en Sebha, capital de la región de Fezzan, tienen un componente tribal y, desde la muerte de Gadafi, hace cinco años, la situación ha empeorado con la práctica segregación de sus 130.000 habitantes en barrios étnicamente homogéneos, con sus propias mezquitas y hospitales. Las escuelas del municipio disponen de varias entradas para que no se crucen familiares de las etnias.

La milicia de la ciudad de Misrata controla los lugares estratégicos de la población y se la tacha de vínculos con los Ouled Slimane, pero no ha participado en las escaramuzas ni ha impedido su propagación. Algunas fuentes aseguran que los Kadhadfa, cercanos al anterior régimen, se han aliado a Movimiento Justicia e Igualdad, una organización sudanesa antigubernamental que opera en Darfur.

La ciudad ha sufrido varios choques interétnicos, como los que han dirimido los tuareg y los toubou, una minoría negra que habita en el Sahel. La virulencia de este estallido parece relacionada con el apoyo a las distintas facciones desde los países vecinos, caso de Chad o Níger, interesados en mantener la inestabilidad en esta zona por ser punto de paso para los traficantes de seres humanos, droga y armas. Las informaciones señalan que entre las víctimas hay subsaharianos que pretendían llegar a la costa libia.

Las circunstancias en el resto de Libia tampoco permiten albergar esperanzas en su recuperación como Estado viable. Las tropas regulares prosiguen la batalla por Bengasi, la segunda ciudad del país y con importante presencia de bandas cercanas a Al Qaida, y la capital Trípoli ha padecido un fin de semana de intercambios de fuego entre bandas.