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Martin Schulz, durante una sesión de la cámara legislativa de la UE. :: frederick florin / afp
Martin Schulz, durante una sesión de la cámara legislativa de la UE. :: frederick florin / afp

Schulz, un valor en alza como anternativa del SPD a Merkel

  • El presidente del Parlamento Europeo goza de mayor carisma que Sigmar Gabriel, oscurecido como socio menor de la gran coalición

berlín. El Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), socio menor de la gran coalición en Berlín, prefiere tomarse tiempo para decidir quién encabezará su próxima campaña electoral. El anuncio de la canciller federal y líder cristianodemócrata (CDU), Angela Merkel, de presentarse a una cuarta legislatura en los comicios de otoño próximo no es motivo de urgencia y la presidencia de la formación más antigua de Alemania acordó ayer esperar hasta finales de enero para decidir con que caballo correrán el derby nacional. El actual presidente del SPD, vicecanciller federal y ministro de Economía, Sigmar Gabriel, tiene teóricamente preferencia. Pero le ha salido un rival interno, ambicioso y carismático, en la figura del actual presidente del Parlamento europeo, Martin Schulz.

Gabriel, que cuenta con un bajo nivel de popularidad en Alemania, puntuó la pasada semana al imponer a su correligionario y ministro de Exteriores, Frank Walter Steinmeier, como nuevo presidente de Alemania a partir de febrero próximo. La falta de un candidato propio atractivo hizo que los cristianodemócratas de Merkel y sus hermanos socialcristianos de Baviera aceptaran el nombramiento, también para ahorrar energías y evitar un desgaste innecesario con vistas al año electoral de 2017.

El triunfo de Gabriel ante la Unión (CDU-CSU) con su baza presidencial fue aprovechado inmediatamente por Schulz, que se ha postulado para suceder a Steinmeier al frente de la diplomacia germana y de paso, y una vez hecho el traslado de Estrasburgo a Berlín, para sumarse a la competencia en el seno del SPD para luchar contra Merkel y acabar con el continuismo conservador. Un reciente sondeo del instituto demoscópico Infratest-Dimap, sitúa casi parejos en popularidad a Gabriel y Schulz, aunque con ligera ventaja para el segundo. Un 34% de los alemanes consultados prefieren que el todavía presidente del Parlamento europeo sea el candidato del SPD a la presidencia del gobierno alemán, frente a un 30% a favor de Gabriel.

«Se acabó el mito»

Pese a que las encuestas y sondeos coinciden en destacar la ventaja de no menos de diez puntos de los partidos de la Unión (CDU/CSU) frente a los socialdemócratas en intención de voto, estos últimos consideran que la canciller está acabada. «No la infravaloramos, pero se ha acabado su mito de la imbatibilidad», declaró el vicepresidente del SPD, Ralf Stegner, para quien tampoco parece cuajar el argumento conservador de que, al término de la era del presidente estadounidense Barack Obama, Merkel es poco menos que la última esperanza de Occidente contra el populismo. La 'salvamundos' Merkel no ha sido capaz de impedir tan siquiera la división social de Europa, dijo Stegner. Igual de crítica se mostró la secretaria general de los socialdemócratas, Katarina Barley. A su juicio, a la canciller «se le acaba el fuelle después de casi doce años de gobierno», no tiene respuestas a los problemas del país, ni plantea soluciones para superarlos.

Pero no son los únicos que se consideran una alternativa a la continuidad de la canciller en el poder. Aunque llegado el caso y si los números cuadran están dispuestos a negociar una coalición con la Unión, Los Verdes apostarán en la campaña recién iniciada por «un cambio político real», en palabras de su copresidenta Simone Peter. «Lucharemos en 2017 para acabar con la política merkeliana de ahorro destructivo en Europa, su funesta falta de valentía en política climática y las crecientes desigualdades sociales», dijo Peter. Igual de combativo y crítico se mostró el presidente de La Izquierda, Bernd Reixinger, quien acusó a Merkel de practicar una política de pensiones que «está llevando a gente con ingresos normales tras una larga vida laboral a la pobreza en la tercera edad».

Quienes celebran con más euforia la nueva candidatura de la canciller son los populistas de la Alternativa para Alemania (AfD). La formación euroescéptica, ultranacionalista y xenófoba accederá con seguridad por primera vez al Bundestag, el Parlamento federal, según confirman todos los sondeos.

Su copresidenta, Frauke Petry, señaló que el partido «aprovechará» la campaña para la reelección de Merkel y expresó su deseo de que sea Schulz quien lidere a los socialdemócratas. Son «el dúo ideal de la gran coalición» y representan «mejor que nadie» el hundimiento de Alemania y Europa, afirmó la líder de los populistas germanos.