Diario Sur

La inmigración dibuja una UE irreconciliable

Desembarco en Catania de inmigrantes africanos rescatados.
Desembarco en Catania de inmigrantes africanos rescatados. / REUTERS
  • Los ministros de Interior se dan de plazo hasta junio de 2017 para alcanzar un acuerdo sobre el significado del término 'solidaridad'

O mucho cambia todo o la división es insalvable. La Unión Europea de los acuerdos imposibles ha pinchado en hueso con las políticas migratorias. La nueva patada adelante se llama llegar a un acuerdo antes de «junio de 2017» para la reforma del reglamento de Dublín, que dice que un demandante de asilo debe pedirlo en el país de la UE al que llega primero. Esto, sin embargo, provoca el colapso de países como Italia o Grecia.

Los países del Este, sobre todo, no quieren acoger refugiados y demandantes de asilo por cuestiones culturales, mientras que el resto, también por cuestiones culturales y con Italia a la cabeza, insisten en que a la UE no sólo se viene a recibir fondos estructurales, sino a ser solidarios con el resto cuando hay que serlo. Y en esto siguen discutiendo. ¿Qué es la solidaridad?

Eslovaquia ostenta este semestre la presidencia rotatoria de la UE y forma parte del llamado Grupo de Visegrado junto a Polonia, Austria y República Checa. Es uno de los países que se ha posicionado en contra de las llamadas cuotas obligatorias diseñadas por la Comisión y que fueron aprobadas por el Consejo por mayoría cualificada para redistribuirse 160.000 asilados llegados a Italia y Grecia. El pasado septiembre se cumplió un año de la entrada en vigor del acuerdo y ni el 5% de estos demandantes de protección internacional ha llegado a otro país de la UE.

El jueves la presidencia eslovaca presentó a los ministros de Interior una propuesta de «solidaridad efectiva» en lugar de la llamada «solidaridad flexible» que hasta ahora promulgaban los países del Este. La palabra tabú es «obligatoria». No hubo acuerdo. «La propuesta eslovaca no es una solidaridad flexible, sino una rígida tomadura de pelo», advirtió el italiano, Angelino Alfano. Por su parte, el comisario de Interior y Migración, Dimitris Avramopoulos, recordó que la palabra solidaridad «sólo tiene un significado». «¿Se puede hablar de matrimonio flexible? Claro que no. En algunos casos podría funcionar, pero no sería correcto», ironizó.

Apoyo al 'visado exprés'

En lo referido al capítulo de seguridad, el acuerdo es la nota predominante. Así, el consejo de ministros de Interior de la UE dio la bienvenida a la propuesta realizada el pasado miércoles por el Ejecutivo comunitario para implantar una autorización digital previa de acceso al espacio Schengen para aquellos extracomunitarios que pertenecen a países que ya no necesitan visados para entrar a la UE, como Estados Unidos, Canadá o muchos latinoamericanos. Se llamará Etias, costará 5 euros y tendrá una vigencia de cinco años, más barato que el Esta estadounidense, que cuesta 14 dólares y dura dos años.

El objetivo de su entrada en vigor es 'cazar' a sospechosos y presuntos terroristas antes de que lleguen a la UE, por lo que los ministros pidieron que se agilice su entrada en vigor, prevista para 2020 en el mejor de los casos.