Diario Sur

Renzi amenaza con el caos si no se aprueba su reforma

  • El primer ministro italiano reitera que dimitirá si pierde el referéndum pero no aceptará un Gobierno técnico

Italia ha entrado de lleno en una atípica campaña que no concluirá con unas elecciones al uso, sino con el referéndum constitucional el 4 de diciembre, convocado para tratar de reforzar la gobernabilidad del país. La consulta supone un examen para el Ejecutivo de Matteo Renzi, promotor del plebiscito y que ha prometido que dejará el poder si vence el 'no'. Preocupado por el hecho de que los 34 sondeos realizados desde hace un mes son desfavorables, el primer ministro trata de darle la vuelta a estas previsiones advirtiendo del caos político que, a su juicio, provocaría el fracaso del referéndum.

Ayer reafirmó su voluntad de salir del Gobierno en caso de derrota pero rechazó la opción de que fuera sustituido por un Gabinete técnico, la opción en principio más fácil para evitar el vacío de poder. «Yo no soy como ellos, no estoy dispuesto a entrar dentro de los jueguecitos de la vieja política. Si quieren quedarse como un peso muerto, que cojan a otro. ¿Sabe a cuántos encuentran mejor que yo para eso? Pero si se quiere cambiar, que cuenten con nosotros», comentó en una entrevista con la emisora RTL.

La posición mostrada por el joven primer ministro complica aún más las cosas, pues si se va, es posible que una buena parte del Partido Democrático (PD) secunde su postura y se niegue a apoyar un Gobierno formado por tecnócratas, similar al dirigido por Mario Monti durante 17 meses después de que Silvio Berlusconi fuera apartado del poder en noviembre de 2011. No quedaría entonces más alternativa que convocar comicios legislativos anticipados. El punto decisivo de la reforma constitucional es el fin del bicameralismo perfecto, lo que aligeraría la aprobación de las leyes. El problema para Renzi es que esta actualización de la Carta Magna coincide con la nueva ley electoral, que con sus dos vueltas disminuye el poder de las minorías.