Diario Sur

La UE usa a Trump como excusa para meter el TTIP en el «congelador»

Barack Obama y Jean-Claude Junker, durante la comparecencia que hicieron el pasado mes julio en la cumbre de la OTAN, en Polonia. :: Reuters
Barack Obama y Jean-Claude Junker, durante la comparecencia que hicieron el pasado mes julio en la cumbre de la OTAN, en Polonia. :: Reuters
  • Los ministros de Comercio asumen el «parón natural» que Francia y Alemania habían provocado por miedo a sus elecciones

Donald Trump se ha convertido en la excusa perfecta para paralizar 'sine die' el ambicioso y polémico tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos (TTIP, por sus siglas en inglés). «Debemos ser realistas. Durante bastante tiempo estará en el congelador; lo que ocurra cuando se descongele, es algo que tendremos que esperar para ver», confesó ayer la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, después del consejo de los ministros del ramo celebrado en Bruselas. «Con motivo de las elecciones norteamericanas y la victoria de Trump habrá una pausa natural... Pero natural de criogenización», ironizan fuentes diplomáticas comunitarias.

Nadie se atreve a poner plazos, pero el jueves el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, ya advirtió de que no ocurrirán grandes cosas durante los dos próximos años. Francia y, sobre todo, Alemania provocaron que la UE reculase en su intento de alcanzar un acuerdo con el Gobierno de Barack Obama. Y lo hicieron por el rechazo que el TTIP procova en un momento político muy delicado, con elecciones en 2017 en el eje francoalemán.

Las negociaciones comenzaron a mediados de 2013. Se trata de crear la zona de libre comercio más importante del mundo entre dos bloques que suponen el 50% de la riqueza planetaria. Cientos de millones de impacto en los PIB, cientos de miles de nuevos puestos de trabajo... En marzo de 2015, la visita de Obama a la UE certificó que todo transitaba por la buena dirección, pero desde entonces todo comenzó a truncarse gracias al auge del populismo, que identificó el 'Transatlantic Trade and Investment Partnership' como uno de sus iconos 'proestablishment'.

La victoria de Trump, adalid de un nuevo proteccionismo que puede dominar el comercio internacional en los próximos años, ha terminado por acabar con cualquier atisbo de esperanza de los partidarios del acuerdo, entre los que se encuentran potencias como Italia, España y el Benelux, además de la patronal europea.

Optimismo español

Pese a todo, Malmström defendió que el acuerdo sigue teniendo «mucho sentido», así que la UE estará preparada «para reanudar las negociaciones cuando la nueva administración crea que está lista». Eso sí, «la pelota está en su campo», apostilló. En este sentido, avanzó que pretende viajar antes de final de año a Estados Unidos para sondear el ambiente y concretar qué aspectos técnicos puede salvaguardarse de cara a un futuro aún por definir. No hay que olvidar que muchos aspectos estaban muy avanzados tras la celebración de las 15 rondas negociadoras.

La comisaria recordó que el futuro presidente de EE UU anunció que «pararía todo lo relacionado con el TPP (Acuerdo de Asociación Transpacífico) y renegociaría el Nafta (Tratado de Libre Comercio de América del Norte)». «No hizo referencia ni una sola vez en su campaña al TTIP, por lo que no sabemos lo que piensa. De hecho, ni siquiera ha sido un gran asunto en EE UU antes de la campaña», puntualizó.

Para optimismo el que mostró el secretario de Estado de Comercio de España, Jaime García-Legaz, que aseguró que es «prematuro hablar de meter el TTIP en el congelador porque aún no conocemos a la Administración Trump». Obviamente, dijo, sí habrá un «parón natural», pero hay que esperar qué ocurre. «Lo más importante es el fondo, que el libre comercio es bueno para la UE, pero hay cuidar más los efectos que pueden sufrir las personas que pueden pasarlo regular o mal», recalcó.