Diario Sur

Pekín modifica la legislación de Hong Kong para vetar a los separatistas

Policías contienen una protesta contra el cambio legislativo. :: afp
Policías contienen una protesta contra el cambio legislativo. :: afp
  • La decisión incendia a los prodemócratas y podría abocar a la celebración de nuevas elecciones en la excolonia británica

shanghái. La verdad es que pareció una chiquillada. Que la joven diputada Yau Wai-ching se refiriese a China como la 'Reputa Popular' durante el acto de toma de posesión de su escaño en el Parlamento local de Hong Kong gustó a muy pocos. Tanto dentro como fuera de la excolonia británica. Tampoco fue la mejor idea que su compañero de partido, Sixtus Leung, también mostrase una pancarta en la que se leía 'Hong Kong no es China'. Ambas actitudes provocaron que su promesa del cargo fuese invalidada y que el Ejecutivo de la Región Administrativa Especial esperase a la decisión de Pekín antes de permitir una nueva toma de posesión.

La resolución del Gobierno central llegó ayer en forma de una interpretación de la Ley Básica -la miniconstitución por la que se rige Hong Kong-, que clarifica su artículo 104, en el que se regula el requerimiento de profesar lealtad a China. Y es tajante. «No se permitirá que nadie que abogue por la secesión de Hong Kong acceda a instituciones gubernamentales», explicó el portavoz del Comité Permanente de la Asamblea Nacional Popular, Li Fei. De esta forma, los dos políticos de Youngspiration -que viene a significar 'conspiración de la juventud'- no podrán sentarse en sus escaños.

Y otros que sí lo han hecho podrían tener problemas también, porque tres de ellos ya han avanzado que seguirán debatiendo la autodeterminación en la cámara. No obstante, el jefe del Ejecutivo de Hong Kong, Leung Chun-ying, se apresuró ayer a decir que cumplirá sin fisuras con la ley, algo que podría hacer indispensable que la ciudad vuelva a celebrar elecciones. Pero no faltan quienes aplauden la decisión de Pekín. «Hong Kong es parte de China. Si niegas eso, ¿por qué participas en el Parlamento? ¿Por qué insistes en tener un asiento en esta institución? Sin su presencia todo será mejor», apuntó Holden Chow, diputado prochino.

Sin duda, la decisión ha logrado abrir todavía más la brecha que separa a la sociedad hongkonesa. Buena muestra de ello es la multitudinaria manifestación contra la injerencia de Pekín que el domingo por la noche desembocó en enfrentamientos entre activistas prodemocracia y agentes de Policía, que volvieron a blandir porras y espráis de pimienta como hicieron durante la Revolución de los Paraguas de hace dos años. Para muchos, la orden de Pekín no hará sino aumentar el recelo de la juventud hacia el Partido Comunista. Y dará alas a quienes creen que sólo una confrontación frontal, violenta incluso, puede propiciar el establecimiento de una democracia real en Hong Kong.