Diario Sur

Wall Street tiene, por ahora, un candidato preferido

  • La líder demócrata cuenta con el apoyo de los magnates bancarios, expertos en acoplarse rápidamente a cualquier resultado electoral

Si el 'Ibex' optase por una línea política económica determinada en España, también Wall Street mantendría sus predilecciones ante unas elecciones como las de Estados Unidos. Ese ente difuso -la denominación del emplazamiento de la Bolsa de Nueva York-, en el que cada día cotizan miles de compañías habría mostrado su incondicionalidad a Hillary Clinton.

No es que a los magnates de la Gran Manzana no les atraiga el discurso del partido adversario, el Republicano, sino que, en esta ocasión, su cabeza visible, Donald Trump, no es de su agrado. La hilaridad mostrada en sus intervenciones públicas han puesto en alerta a los bancos norteamericanos, porque lo que buscan es estabilidad.

Sin embargo, la exsecretaria de Estado con Barack Obama ha conseguido concitar el apoyo, directo o indirecto, de numerosos empresarios que han visto tambalearse la seguridad jurídica tan necesaria para las multinacionales estadounidenses y sus planes de crecimiento interno o expansión internacional. Algunos expertos señalan que para el poder financiero de Nueva York es, simplemente, la opción 'menos mala'. Y, sobre todo, confían en su pragmatismo.

A pesar de que el ala menos conservadora del Partido Demócrata -con Bernie Sanders a la cabeza- le ha instado a modificar leyes para que la banca comercial separe sus actividades de la de inversión; o para instaurar un impuesto a las transacciones financieras, Clinton se ha cerrado en banda a cualquier modificación abrupta del sistema americano.

Pero Wall Street tiene la capacidad de adaptarse rápidamente a las exigencias del poder, lo ostente quien lo ostente. Si es Trump, nadie duda de que no habrá problemas para mantener el idilio entre el eje Washington-Nueva York.