Diario Sur

Erdogan escandaliza a Alemania

Policías arrastran a la exdiputada kurda Sebahat Tuncel. :: reuters
Policías arrastran a la exdiputada kurda Sebahat Tuncel. :: reuters
  • El presidente germano critica que Ankara quiera «acabar con la libertad de prensa, instrumentalizar la justicia y reintroducir la pena de muerte»

Turquía avanza a pasos de gigante hacia una autocracia de la mano de su presidente, Recep Tayyip Erdogan. Así valoran las autoridades alemanas la incesante ola de detenciones en el país euroasiático, donde la libertad de prensa ha sido prácticamente abolida y ahora le toca el turno a la oposición política. Una docena de diputados del opositor y prokurdo Partido Democrático de los Pueblos (HDP), entre ellos sus dos copresidentes, Figen Yüksekdag y Selahattin Demirtas, dieron con sus huesos en la cárcel la madrugada de ayer, acusados de ser el brazo político de la formación terrorista Partido del Trabajo del Kurdistán (PKK).

«Se trata de una escalada que los europeos no pueden dejar sin respuesta», dijo el presidente de Alemania, Joachim Gauck. La máxima autoridad germana criticó que Ankara aproveche el fallido golpe de Estado de julio para «acabar de facto con la libertad de prensa, instrumentalizar la justicia y fomentar la reintroducción de la pena de muerte», socavando así los principios del Estado de Derecho. Gauck anunció que el lunes recibirá en el palacio de Bellevue al antiguo director del diario independiente turco 'Cumhuriyet', Can Dündar, exiliado en Alemania ante la amenaza de ser encarcelado en su país. Su sucesor, Murat Sabuncu, fue detenido el lunes junto a otros 13 miembros de la redacción del rotativo, galardonado este año con el Nobel Alternativo.

Poco antes de que Gauck expresara su «consternación» por lo que sucede en Turquía, el ministro de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, había citado en su oficina al encargado de negocios de la Embajada turca en Berlín para expresar el rechazo y la protesta del Gobierno alemán por los últimos encarcelamientos. «Las detenciones nocturnas de políticos y diputados del HDP suponen un nuevo agravamiento de la situación», dijo un portavoz ministerial, quien subrayó que nadie pone en duda el derecho de Turquía de hacer frente a la amenaza terrorista, pero eso no justifica acallar a la oposición o incluso ponerla entre rejas.

Ayhan Bilgen, portavoz del HDP, calificó la detención de sus correligionarios de «linchamiento político», para el que se dio el primer paso en mayo pasado cuando, a instancias de Erdogan, el Parlamento turco levantó la inmunidad de los 59 diputados de la formación. El HDP es el tercer partido en la Cámara legislativa turca y el mayor representante de la minoría kurda en el país.

Bekir Bozdag, ministro turco de Justicia, aseguró que las detenciones de los diputados se habían llevado a cabo respetando el Derecho. En declaraciones a la emisora estatal de televisión TRT, Bozdag atacó además al Gobierno federal alemán al asegurar que «sólo hay Estado de Derecho y libertades para los alemanes». Los derechos de los turcos en Alemania «sólo figuran sobre el papel», dijo el ministro, para el que ni la canciller Angela Merkel, ni los comisarios de la Unión Europea pueden «dar lecciones a Turquía». Tan crítico con Alemania como Bozdag se había mostrado el propio Erdogan sólo 24 horas antes.

Después de que Merkel criticara las detenciones en 'Cumhuriyet', el presidente turco acusó a las autoridades de Berlín de «abrir de par en par las puertas al terrorismo» por «proteger» desde hace años a seguidores del prohibido PKK, el marxista Partido Revolucionario Liberación del Pueblo (DHKP-C) y el movimiento Gülen, pese a que los dos primeros son considerados organizaciones terroristas por la UE y sus miembros son perseguidos también en Alemania. Preocupantes para Alemania, pero también para Europa, son las declaraciones del titular turco de Exteriores, Mevlüt Cavusoglu, quien cuestiona la continuidad del pacto con la UE para cortar el flujo de refugiados desde la costa turca hacia Grecia a través del Egeo.