Diario Sur

Dos policías de Iowa, muertos a tiros en sus coches-patrulla

El coche de uno de los agentes asesinados en Urbandale. :: reuters
El coche de uno de los agentes asesinados en Urbandale. :: reuters
  • Un hombre blanco de 46 años, detenido como sospechoso del doble ataque, ocurrido de madrugada en las afueras de Des Moines

des moines. Scott Michael Greene, un hombre blanco de 46 años, fue detenido -algunas fuentes dicen que se entregó a un guarda forestal- como presunto autor de los asesinatos, por sorpresa y en acciones diferentes, de dos agentes de policía en las afueras de Des Moines, capital del Estado norteamericano de Iowa. Los crímenes fueron perpetrados ayer de madrugada en las afueras de la ciudad, en la que precisamente horas más tarde estaba previsto un acto electoral de Hillary Clinton, que quedó suspendido por decisión de la propia candidata demócrata a la presidencia.

Las autoridades de Iowa, en el centro norte del país, manifestaron que no está claro qué pudo mover al asesino a cometer sus crímenes. No se se conoce ninguna vinculación del detenido con grupo alguno de carácter ideológico o religioso. Sin embargo, no era el primer encontronazo del sospechoso con la Policía: un vídeo de diez minutos subido a YouTube por un usuario que se identificó como Scott Grenne y en el que se mostraba un enfrentamiento con policías que le expulsaron de un estadio de fútbol por mostrar durante la interpretación del himno nacional estadounidense una bandera de la Confederación, el bando compuesto por los Estados esclavistas en la Guerra de Secesión.

El vídeo -que fue retirado- sí recoge, al parecer, el momento en que este sujeto recibe la amonestación de una mujer policía que le explica que la bandera sudista, por sus reminiscencias racistas, podía ofender a las numerosas personas de raza negra presentes en el estadio. Esa filmación quizá fue la causa de que la Policía de Iowa identificara con tanta rapidez a Greene como sospechoso.

Los dos, en media hora

Según el relato policial, esta vez no hubo enfrentamiento alguno. «Los dos tiroteos parecen haber sido ataques por sorpresa», indicó el jefe del Departamento de Policía de Des Moines, Paul Parizek.

Uno de los policías fue encontrado muerto alrededor de la una de la madrugada (las siete de la mañana en España) en Urbandale, un barrio de Des Moines, mientras que el cadáver del segundo fue hallado media hora después, en un área cercana en la ciudad. A las 9.30 (siempre en hora local), Greene estaba ya detenido. «No parece que haya ninguna relación entre estos dos agentes y el cobarde que les disparó». Según Parizek todo hace pensar que ambos policías fueron atacados por sorpresa cuando estaban solos en sus respectivos coches-patrulla sin desarrollar otra actividad que la mera vigilancia. No fue facilitada su identidad.

Mientras Parizek se refería a estos tiempos como «peligrosos para la policía» (48 agentes han muerto en lo que va de año en acto de servicio) la fiscal general del Estado, Loretta Lynch, pedía que no se sacaran conclusiones precipitadas de lo ocurido en Iowa. «La violencia no crea nada, sólo destruye. No hay ningún mensaje tras ella», dijo Lynch.