Diario Sur

Río de Janeiro elige como alcalde a un obispo evangélico

Marcelo Crivella celebra su triunfo tras una jornada electoral marcada por la abstención. :: AFP
Marcelo Crivella celebra su triunfo tras una jornada electoral marcada por la abstención. :: AFP
  • El triunfo de Marcelo Crivella, con un discurso intolerante contra la homosexualidad, las drogas y el aborto, se alza como símbolo de la crisis de la izquierda

Un obispo evangélico conservador, Marcelo Crivella, se consagró el domingo como alcalde de Río de Janeiro en la segunda vuelta de las elecciones municipales celebrada en 57 ciudades de Brasil. La jornada electoral confirmó la caída del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) que ha gobernado el país durante 14 años hasta la destitución como presidenta de Dilma Rousseff.

Con un discurso intolerante frente a la homosexualidad, el aborto y el consumo de drogas, Crivella, del Partido Republicano de Brasil, se impuso en Río por un 59% de los votos. Lejos, con un 40% de apoyos, llegó el profesor de Historia Marcelo Freixo, del Partido Socialismo y Libertad, conocido por sus investigaciones sobre grupos parapoliciales.

Ayer, un día después de su triunfo, Crivella aseguró que llevará adelante un gobierno «técnico y austero» con la mitad de las secretarías que tiene ahora. Cauto, prometió que sus prioridades serán la salud y la educación. Sede de los últimos Juegos Olímpícos, la ciudad carioca padece un severo déficit en sus cuentas públicas.

En la segunda vuelta -que se impone en Brasil en ciudades de más de 200.000 habitantes cuando el ganador en la primera ronda no alcanza el 50% de los votos- estaban convocados a votar casi 33 millones de brasileños. Acudieron 25,8 millones. En Río, la abstención y el voto nulo fueron aún mayores que en el promedio nacional. La victoria del obispo de la Iglesia Universal del Reino de Dios sobre el dirigente de izquierda encierra una síntesis de la profunda transformación electoral que vive este país inmerso en una grave crisis política y económica.

Subida de Temer

El Partido de los Trabajadores perdió el 60% de las alcaldías que había ganado en 2012. Sus principales líderes, los expresidentes Rousseff y Luiz Inacio Lula da Silva, no acudieron a votar. El domingo, el PT no pudo ganar en Recife, donde tenía más posibilidades. Perdió en Porto Alegre, una ciudad que gobernó durante 16 años, y sufrió derrotas en municipios de los alrededores de Sao Paulo en las que la formación tenía gran influencia.

En cambio, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el grupo de centro que hoy ocupa el Gobierno central presidido por Michel Temer, se quedó con la mayor parte de las alcaldías. El segundo, aunque con un avance mayor respecto del primero, fue el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que lidera el expresidente Fernando Henrique Cardoso. El PSDB le arrebató al PT la ciudad de Porto Alegre.

No obstante, no todos festejaron los resultados en el partido de Cardoso. El senador Aecio Neves, principal rival de Rousseff en las presidenciales de 2014, sufrió una derrota en su ciudad, Belo Horizonte, donde su delfín quedó segundo. La caída afectará a Neves en su carrera por la presidencia, sobre todo en relación a su competidor Geraldo Alckmin, gobernador de Sao Paulo, de su mismo partido. En la primera ronda, el 2 de octubre, el empresario Joao Doria, del PSDB, ganó por mayoría las elecciones para alcalde de la capital paulista. Doria era el ahijado político de Alckmin.