Diario Sur

EE UU apoya el diálogo en Venezuela

Nicolás Maduro saluda al expresidente Rodríguez Zapatero antes del encuentro con la oposición en Caracas. :: Marco Bello/ Reuters
Nicolás Maduro saluda al expresidente Rodríguez Zapatero antes del encuentro con la oposición en Caracas. :: Marco Bello/ Reuters
  • Un enviado de la Casa Blanca se reúne con el Gobierno y la oposición mientras la Iglesia desaconseja la marcha hasta Miraflores

No fue sencillo sentar en la misma mesa a Nicolás Maduro y a los representantes de la oposición. Después de todo un día de conversaciones separadas, ya entrada la noche del domingo se produjo el primer y esperado encuentro con la medicación del Vaticano y Unasur. Pese a ausencias y comunicados respecto a la falta de condiciones, los presentes acordaron comenzar los trabajos en cuatro mesas temáticas para encauzar la crisis política y social en Venezuela, así como volver a mantener una reunión general el próximo día 11.

El subsecretario de Estado para Asuntos Políticos de EE UU, Thomas Shannon, viajó a Caracas para transmitir el apoyo de Washington al proceso de diálogo. Hoy y mañana, Shannon mantendrá reuniones con «altos funcionarios del Gobierno, miembros de la oposición y representantes de la sociedad civil», explicó el Departamento de Estado, que encomendó a su representante «destacar nuestro apoyo» a la vía del entendimiento y «nuestro interés en el bienestar de los venezolanos».

Los encargados de dar cuenta de los primeros pasos del proceso de conversaciones fueron el enviado especial del Vaticano, monseñor Claudio María Celli, y el secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), el expresidente colombiano Ernesto Samper. El primer encuentro reunió a la delegación gubernamental encabezada por Maduro con el secretario general de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús 'Chuo' Torrealba; el representante de Avanzada Progresista (AP), Henri Falcón; el alcalde de Primero Justicia (PJ), Carlos Ocariz; y el portavoz de Un Nuevo Tiempo (UNT), Timoteo Zambrano, expulsado de la alianza opositora en días pasados. Las cámaras inmortalizaron su apretón de manos con el sucesor de Hugo Chávez. Voluntad Popular (VP), el partido del encarcelado Leopoldo López, se negó a asistir.

La MUD explicó que Voluntad Popular se queda al margen porque entiende que no se dan «las condiciones» para el diálogo. La esposa de López, Lilian Tintori, lo reiteró a través de Twitter: «La dictadura tiene presos políticos y nos robaron el derecho de votar». Los opositores más radicales ven las conversaciones como una artimaña del Ejecutivo para ganar tiempo.

Cuatro mesas

Pero después de meses de desencuentros y confrontación virulenta, las partes llegaron a un consenso previo reflejado en un comunicado conjunto leído por monseñor Celli y Samper. Según el texto, la primera mesa tratará de 'Paz, respeto al Estado de Derecho y a la soberanía nacional' y estará coordinada por el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. La Santa Sede se encarga de la segunda, sobre 'Verdad, justicia, derechos humanos, reparación de víctimas y reconciliación'. En la tercera,el ex presidente dominicano Leonel Fernández moderará el capítulo económico-social. La cuarta tratará de 'Generación de confianza y cronograma electoral' bajo la dirección del ex presidente de Panamá Martín Torrijos. En cada una de ellas participará un representante del Gobierno venezolano y uno de la oposición, con sus respectivos asesores técnicos.

El cardenal venezolano Jorge Urosa subrayó que el éxito del proceso dependerá de cómo la oposición «plantee las exigencias del pueblo» y consiga «hacer ver al Gobierno que el camino que lleva es equivocado». El representante de la Iglesia católica desaconsejó la marcha opositora convocada para el jueves hasta el palacio presidencial de Miraflores y reclamó «otro punto de llegada» para no exponer a los participantes a «ser víctimas de grupos armados».