Diario Sur

Plantón de Maduro a la Cumbre

El Rey saluda, ayer, junto al resto de mandatarios reunidos en la Cumbre Iberoamericana, en Cartagena de Indias. :: LUis acosta / AFP
El Rey saluda, ayer, junto al resto de mandatarios reunidos en la Cumbre Iberoamericana, en Cartagena de Indias. :: LUis acosta / AFP
  • El presidente de Venezuela envía a su canciller a la reunión de las 22 naciones iberoamericanas en Cartagena de Indias

La situación en Venezuela y el apoyo a la paz en Colombia han sido los dos temas que dominaron la apertura de la XXV Cumbre Iberoamericana en Cartagena de Indias. La titular de la Secretaría General Iberoamericana, Rebeca Grynspan, ofició la sesión inaugural que reunía a altos dignatarios de las 22 naciones que integran el grupo regional, la mayoría de ellos de segundo nivel, porque al final solo 10 presidentes acudieron a la cita en la bella ciudad caribeña. El indeciso Nicolás Maduro optó por no acudir aunque el viernes había confirmado su presencia. En su lugar envió a la canciller Delsy Rodríguez, quien no hizo declaraciones sobre la ausencia de su jefe.

Tampoco es de extrañar pues hoy está previsto el primer encuentro preparatorio del diálogo auspiciado por el Vaticano y que, como quería la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), se desarrollará en Caracas en lugar de en Isla Margarita. Además, el primer mandatario venezolano evitó las referencias a la crisis política, social y económica que formularon algunos mandatarios. El más incisivo fue el presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski: «Creo que es muy difícil tener una reunión como esta sin hablar de esos temas». Aunque al tiempo intentó ser diplomático. «No hay ningún afán de interferir en lo que ocurre en otros países ni hay un afán ideológico, pero sí hay un afán de que todos los latinoamericanos, los iberoamericanos, progresen, adelanten y no retrocedan», dijo.

El canciller peruano Ricardo Luna presentó un texto en el que se apuntaba que en Venezuela está afectado «el ejercicio del poder con sujeción al Estado de derecho y la representación e independencia de poderes». La polarización y el enfrentamiento se mantienen entre el Gobierno de Maduro y la oposición, que ayer repetía el llamamiento a marchar hasta el palacio presidencial de Miraflores el día 3.

Además, también volvieron a denunciar el nuevo fallo del Tribunal Supremo que ratificó ayer la nacionalidad venezolana de Maduro según «pruebas incontrovertibles» que no se precisaron, y que «acreditan con absoluta certeza» que el jefe del Estado nació en Caracas, en la Parroquia La Candelaria, el 23 de noviembre de 1962; y que ha cumplido y cumple con los requisitos señalados en los artículos 41 y 227 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela «para ejercer el cargo de presidente constitucional».

Esperanza de paz

La titular de la Secretaría General Iberoamericana procuró apartarse de estas polémicas y su intervención se enfocó en los logros de la región. «Pero al lado de lo que han logrado los gobiernos, debemos destacar también lo que ha construido la gente, a través de los idiomas comunes, de las migraciones, de los afectos, de los intercambios comerciales y de inversión, de la colaboración entre organizaciones sociales, gremios profesionales, grupos artísticos, gobiernos locales, medios de comunicación y universidades», destacó Grynspan. La primera cumbre bianual tiene como tema 'Juventud, emprendimiento y educación'. La secretaria general insistió en que «Iberoamérica debe apostar por la cultura, porque apostar por la cultura es apostar por una mejor convivencia ciudadana».

El presidente anfitrión, Juan Manuel Santos, recibió felicitaciones por su elección como nuevo premio Nobel de la Paz. Y a ese asunto dedicó parte de su discurso inaugural. Dijo que Colombia se aferra a la esperanza de la paz que debe ser «más estable, más amplia y más profunda». El mandatario colombiano agregó que sus invitados llegaban «a un país que trabaja por un mejor futuro, que cree en la democracia y las instituciones republicanas y que se aferra a la esperanza de la paz».