Diario Sur

Renzi compromete ayuda urgente de 40 millones para los afectados por los nuevos seísmos

Matteo Renzi ha vuelto a mancharse sus elegantes zapatos con el polvo que deja un edificio al venirse abajo. El primer ministro visitó ayer algunos de los pueblos más castigados por los dos terremotos que golpearon el pasado miércoles el centro del país, dejando numerosas casas dañadas aunque ninguna víctima moral y sí unos pocos heridos leves.

La peor parte se la llevaron las casi 3.000 personas que llevan ya dos noches durmiendo en automóviles, casas de familiares, tiendas de campaña o polideportivos. Renzi se comprometió a realojarlas lo antes posible en hoteles o en casas prefabricadas de madera y prometió una primera partida de 40 millones de euros para hacer frente a las necesidades de las localidades golpeadas por los temblores. «No podemos imaginar que estas personas pasen el invierno en tiendas, estamos en octubre. Hay que ver qué se puede hacer en los próximos días», comentó el primer ministro, insistiendo en la necesidad de poner en marcha un proyecto para reformar los edificios de las zonas con actividad sísmica. Tras el terremoto del pasado 24 de agosto, que dejó cerca de 300 muertos Renzi anunció la puesta en marcha de 'Casa Italia', una ambiciosa iniciativa que pretende dedicar 100.000 millones de euros en 30 años.