Diario Sur

La oposición desafía a Maduro

Un diputado sujeta a un manifestante que pretende entrar en el Parlamento.  ::  JUAN BARRETO / afp
Un diputado sujeta a un manifestante que pretende entrar en el Parlamento. :: JUAN BARRETO / afp
  • Los chavistas irrumpen en el Parlamento en plena sesión convocada por la MUD para «restituir el orden constitucional»

la habana. Gritando consignas contra el Parlamento, seguidores del Gobierno venezolano invadieron ayer los jardines de la sede parlamentaria y entraron a la fuerza en el hemiciclo durante la sesión del Parlamento, de mayoría opositora, que debatía las medidas ante la suspensión del proceso de referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro. Diputados oficialistas ayudaron a contener a los chavistas que lograron entrar por la fuerza a la parte baja del hemiciclo.

«Los grupos violentos que están ingresando al hemiciclo deben abandonarlo. Es una actitud delictiva representan un desfavor al propio Gobierno que dicen defender. Una de la cosas que más le hace daño al Gobierno es el conflicto de poderes», pedía molesto y casi a gritos el presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, desde la tribuna poco antes de suspender la sesión y llamar a reunión al jefe de la bancada oficialista, Héctor Rodríguez, para discutir sobre la situación irregular.

Una tensa situación que, de alguna manera, se intuía a tenor de la presencia de grupos de chavistas alrededor del edificio parlamentario, crispando la sesión especial que convocó la oposición para evaluar acciones para «restituir el orden constitucional y democrático», único punto en la agenda de la sesión ordinaria de ayer en la que los legisladores de la mayoría opositora argumentaron que el viaje de Nicolás Maduro al extranjero sin el permiso parlamentario rompe la constitucionalidad.

Entretanto, el mandatario venezolano, a través de una videoconferencia desde Arabia Saudí, aseguró que la revolución seguirá a pesar que la oposición busque adueñarse del poder por vías inconstitucionales. «Allá ellos con su desesperación, nosotros seguiremos con nuestro amor, esperanza y nuestros trabajos y proyectos». Después visitó Irán buscando aliados para fortalecer la política de aumento de precio del crudo, pero su salida sin solicitar la autorización de los diputados, que posiblemente se la hubieran negado, ha servido de base para denunciar la ruptura constitucional.

Un golpe de Estado

Por su parte, los chavistas denuncia un golpe de Estado. El extitular del Parlamento, Diosdado Cabello, recordó que como ya puede seguir «el proceso de recolección de firmas para el referendo revocatorio, convocaron una sesión especial para destituir a Maduro». El también diputado y primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), agregó que los opositores «creen que saliendo Maduro terminará la confrontación» y recalcó que el chavismo tiene «un proyecto político: el socialismo. Eso no lo vamos a negociar, ahora lo que sí podemos hacer es sentarnos para que la convivencia en el país pueda regularse».

En las filas de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) no creen en la disposición real del Gobierno al diálogo. Para ellos la paralización de la recogida del 20% de firmas es un indicador de que el chavismo no quiere elecciones anticipadas. El diputado Julio Borges, uno de los veteranos opositores, anunció que la Asamblea Nacional «se declara en rebelión» tras la ruptura de la Constitución y «vamos a cambiar la historia del pueblo venezolano a partir de hoy». Otro diputado de la MUD, Freddy Guevara, anticipó que «llegó la hora de irnos todos a la calle hasta que se restituya el hilo constitucional» y convocó a la 'toma de Venezuela' este miércoles.

Otros legisladores también decidieron ayer tocar el tema de la nacionalidad de Maduro, a quien 'acusan' de nacer en Colombia, y tener pruebas «fehacientes» de que su madre es colombiana. Por lo pronto, los legisladores opositores declararon al presidente en desacato por no presentar las pruebas solicitadas para aclarar la duda sobre dónde nació.