Diario Sur

Raqa, capital de califato en Siria, siguiente objetivo de la alianza

París. La ciudad siria de Raqa, próximo objetivo de la coalición internacional antiyihadista liderada por Estados Unidos después de Mosul (Irak), es la primera ciudad de importancia que el Estado Islámico (EI) conquistó. El presidente francés Francois Hollande ha advertido que los yihadistas del EI ya están huyendo hacia Raqa ante el avance de las tropas iraquíes y de las milicias kurdas sobre Mosul.

«No podemos permitirnos cometer errores al perseguir a los terroristas que están huyendo de Mosul hacia Raqa», dijo, señalando que la ciudad siria, es el próximo objetivo.

Ayer, el secretario de Estado adjunto estadounidense Antony Blinken dijo que la coalición internacional contra el EI ahora debe apuntar hacia Raqa. «Necesitamos hacer las dos cosas, Mosul en Irak y Raqa en Siria», afirmó Blinken a la emisorade radio RTL desde París. «Desde esta ciudad Daésh planifica los ataques exteriores. Raqa es la verdadera capital», insistió Blinken.

Raqa, ubicada en la rivera del Eúfrates, cerca de la frontera con Turquía, tiene cerca de 200.000 habitantes y en marzo de 2013 se convirtió en la primera capital de provincia siria en caer en manos de los rebeldes. Entonces fue el grupo Frente Al Nusra, filial de Al-Qaida en el país, el que logró arrebatarle el control al gobierno de Bashar al Asad, pero después los desacuerdos internos entre los yihadistas llevaron a una escisión de la cual surgió el grupo Estado Islámico.

Los combatientes comenzaron a imponer a la población un código de vestimenta islámica y lanzaron ataques contra las iglesias, dando inicio a un reinado del terror en el que se multiplicaron los secuestros y las decapitaciones.

El 6 de enero de 2014, los combatientes del EI declararon la guerra total contra sus antiguos aliados del Frente al Nusra y tomaron el control de toda la ciudad.

Cinco meses después, Mosul cayó bajo las manos de los yihadistas y el 29 de junio el líder del EI, Abu Bakr al Bagdadi, proclamó el nacimiento de un «califato» entre Irak y Siria.

Raqa siguió siendo el escenario de las peores atrocidades, como la lapidación de una mujer acusada de adulterio, las crucifixiones o el lanzamiento de homosexuales desde una azotea.