Diario Sur

Karima el-Mahroug, 'Ruby Robacorazones', en una fiesta. :: Z. L. / efe
Karima el-Mahroug, 'Ruby Robacorazones', en una fiesta. :: Z. L. / efe

Los 'bunga bunga' vuelven al juzgado

  • Las jóvenes de las fiestas sexuales de Berlusconi se sentarán en el banquillo por mentir en un proceso anterior para protegerle

El nombre de Silvio Berlusconi va a volver a escucharse en los tribunales italianos después de que una jueza de Milán anunciara ayer que a partir del 11 de enero procesará a buena parte de las jóvenes que participaron en los llamados 'bunga bunga', las fiestas que el magnate organizaba en su casa de Arcore, a las afueras de Milán, y que en varias ocasiones acabaron convertidas en orgías. Con esta decisión, la magistrada Laura Marchiondelli acoge la petición de la Fiscalía, que considera que las muchachas mintieron en un proceso anterior para proteger al magnate a cambio de dinero.

Entre los 23 acusados de falso testimonio y corrupción de acto judicial está Karima el-Mahroug, alias 'Ruby Robacorazones', la prostituta con la que el veterano político mantuvo relaciones sexuales cuando ella era todavía menor de edad. Aquel episodio dio lugar a un juicio en el que Berlusconi estuvo acusado de prostitución infantil y abuso de poder, pero del que quedó absuelto en marzo de 2015 cuando el Tribunal Supremo consideró que no tenía por qué saber la edad de la joven cuando se acostó con ella. Confirmó, eso sí, que el antiguo 'Cavaliere' tuvo sexo de pago con 'Ruby Robacorazones'.

El octogenario ex primer ministro italiano de momento no figura entre los imputados en el proceso 'Ruby Ter', bautizado con ese nombre porque es el tercero que nace de los 'bunga bunga', aunque es posible que acabe pringado en este nuevo juicio. El tribunal no se ha pronunciado aún sobre él debido a que sus problemas de salud (tuvo que ser operado de corazón el pasado mes de junio) retrasaron las audiencias sobre su posición.

La decisión acerca de Silvio Berlusconi se espera para después del 15 de diciembre, cuando están fijadas las vistas que le afectan directamente, siempre que no sufra alguna recaída.

Según la acusación, el magnate «cubrió de oro» a 'Ruby Robacorazones' para que permaneciera callada o se hiciera la tonta cada vez que hablara y negara haber mantenido relación alguna con el político. Habría recibido a cambio de su silencio hasta nueve millones de euros que la joven, hija de humildes emigrantes marroquíes, dedicó a comprar varios inmuebles en México y Dubái.

Las otras chicas que pasaron por los 'bunga bunga' también se supone que percibieron dinero para que secundaran la versión de Berlusconi, según el cual las fiestas de Arcore eran sólo «cenas elegantes». A estas jóvenes, la mayoría prostitutas, el magnate les pagaba el alquiler en apartamentos situados en un edificio de la calle Olgettina de Milán, por lo que se les conoce desde entonces como 'las Olgettinas', además de operaciones de estética, coches y otros regalos. Según la Fiscalía milanesa, la corrupción de las acusadas habría costado al ex primer ministro italiano unos diez millones de euros.