Diario Sur

La UE solo amenaza a Rusia pese a la masacre de Alepo

La Unión Europea siempre amenaza. Amaga y amaga, pero lo que es dar, sólo en muy contadas ocasiones y casi por obligación. Es el sino de la política exterior de la UE, que pese a tener un único rostro (Federica Mogherini), tiene demasiadas voces que se deben a intereses casi nunca coincidentes. Ayer, en Luxemburgo, los ministros de Exteriores volvieron a amagar pese a la extrema gravedad de la masacre humanitaria perpetrada en la ciudad siria de Alepo.

Contundencia en el lenguaje, fragilidad en los hechos. El runrún dejaba la puerta abierta a impulsar sanciones contra Rusia. Al final, quedó en eso, en simple runrún. La UE fue a lo fácil, instar a Moscú a que cese en sus bombardeos y anunciar, por otra parte, su voluntad de aprobar más sanciones contra personas y entidades cercanas al régimen sirio de Bashar el-Asad mientras la represión continúe. El jueves, los jefes de Estado y de Gobierno se reunirán en Bruselas para celebrar una cumbre en la que se hablará y mucho de Rusia. Veremos qué sucede entonces. No es la primera vez que los cancilleres dejan que sean los 'jefes' quienes se hagan la foto y tomen las grandes decisiones.