Diario Sur

Ocho muertos en una operación de la Policía turca contra el yihadismo

Forenses examinan el apartamento donde vivían los radicales. :: reuters
Forenses examinan el apartamento donde vivían los radicales. :: reuters
  • Varios terroristas se inmolaron cuando estaban rodeados por agentes, que fueron alcanzados por la explosión

estambul. Tres policías y al menos cuatro supuestos miembros del grupo terrorista Estado Islámico (EI) perdieron la vida ayer en la ciudad turca de Gaziantep, en el sur del país. Al parecer, los presuntos yihadistas se inmolaron en dos viviendas cuando habían sido rodeados por las fuerzas de seguridad y la deflagración alcanzó a varios de los agentes que llevaban a cabo la operación.

Según informó la agencia semioficial Anadolu, sobre las 9:45 horas, los terroristas se encontraban cercados por blindados y una amplia dotación policial. Cuando los uniformados intentaban asaltar la vivienda dos yihadistas hicieron detonar sus chalecos bomba, mientras que un tercero fue abatido antes de que pudiera activar el explosivo.

Por efecto de la explosión murieron tres agentes, según confirmó a la prensa local el gobernador de la provincia, Alí Yerlikaya. La misma fuente añadió que otras ocho personas resultaron heridas, cuatro de ellas de nacionalidad siria, supuestamente miembros del comando terrorista. Los otros cuatro serían miembros de los equipos que llevaban a cabo el operativo para detenerlos. La agencia Anadolu señaló que durante la intervención antiyihadista fue abatido el supuesto responsable de las células de Gaziantep, Mehmet Kadir Cabel. Horas más tarde, una segunda explosión tuvo lugar durante una redada policial en otro barrio de la misma ciudad. Según la cadena CNNTürk, otro supuesto islamista se inmoló en el lugar, aunque anoche no se sabía todavía si la deflagración afectó a más personas. Un vídeo difundido por la emisora muestra una potente explosión a media altura de un edificio residencial de ocho pisos.

El gobernador de Yerlikaya añadió a Anadolu que las redadas se han saldado con un balance final de diecinueve detenidos sospechosos de pertenecer al Estado Islámico y el decomiso de quince kilos de TNT en bolsas y diversas minas antitanque.

Gaziantep, una ciudad de 1,6 millones de habitantes en el sureste de Turquía, a 40 kilómetros de la frontera siria, lleva años constituyendo retaguardia para varios grupos armados sirios, entre ellos el EI, pero también es uno de los centros para las redes yihadistas de Turquía que lo apoyan.

Turquía ha sufrido desde hace más de un año una ola de atentados imputados a fundamentalistas islámicos o a los militantes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). En agosto, un joven kamikaze vinculado al EI se hizo estallar durante una boda kurda también en Gaziantep, matando a 57 personas.