Diario Sur

Una organización que no cesa de proveer ayuda humanitaria

Unicef no solo se está volcando en Haití para ayudar a las víctimas a salir del atolladero. Desgraciadamente, numerosos lugares del mundo sufren diariamente para sobrevivir y, aunque muchos lo hacen con una dignidad encomiable pese a que no les sobren los recursos, demasiados se ven abocados a soportar penurias hasta la extenuación. Es el caso de Siria, donde más de cinco años de guerra han provocado que solo quede miseria, destrucción y hambre. Millones de niños y niñas sufren desnutrición, enfermedades y abusos a causa de este conflicto. Como la pequeña Alma, una niña que el día que llegó al centro apoyado por Unicef solo pesaba 1,5 kilos. Sufría desnutrición severa que estaba causada por la falta de alimentos. Unicef acude casa por casa buscando casos como el de Alma para proporcionarles el alimento terapéutico que necesitan para sobrevivir.